Que mi amistad con el editor no te haga dudar de mis opiniones sobre los libros de Impedimenta, eh? Y cómo has sido tan crudo con Sukkwan Island? Yo lo acabo de terminar y me ha flipado, la verdad. Con un padre así, ¿quién necesita ansiolíticos?
Kanikosen es un librazo, lástima que sea tan breve. De entre las novedades que te has leído le tenía echado el ojo al prepucio. ¿Recomendable, no? Un saludo.
Es lo que tiene la desconexión a la red por un lado, y la vagancia con conexión por otro, que uno acumula y luego desparrama (aunque seguramente algo habrá caído en el olvido a la vera del camino).