Un libro curioso, éste. Parece que se haya planteado con el único fin de justificar el título. Una historia brevísima y superficial con un toque muy murakamiano que alcanza el pleno entendimiento cuando llegamos a ese final tan bello que da explicación al título. A pesar de todo, me ha gustado.
Leyendo algunas opiniones que corren por estos lares, mi indignación ha vuelto a surgir. ¿Y por qué? Pues simplemente porque no me creo lo que leo. No me creo muchas de estas opiniones ni de coña. Así que voy a editar mi “crítica” que no tenía más de cinco palabras (en su momento, no me pareció just
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Leyendo algunas opiniones que corren por estos lares, mi indignación ha vuelto a surgir. ¿Y por qué? Pues simplemente porque no me creo lo que leo. No me creo muchas de estas opiniones ni de coña. Así que voy a editar mi “crítica” que no tenía más de cinco palabras (en su momento, no me pareció justo dedicarle mucho más), para ampliarla considerablemente y hacer una pequeña reflexión. Antes que nada, aclarar una serie de cosas (que la gente lanza cuchillos a la garganta a la más mínima, lo sé): no tengo nada personal en contra de Ruescas, en el sentido de que no lo conozco. No tengo nada que ver con mafias y malos rollos que circulan por Internet, enemistades entre blogs, revistas online y todos esos lugares oscuros que huelen a podrido. Lo aclaro porque todos sabemos los orígenes del tipo: se hizo un nombre como administrador de la web crepusculera. Tampoco ansío convertirme en escritora, ni quiero que me publiquen nada (porque no tengo), ni estupideces por el estilo. Soy sólo una lectora independiente, que tampoco tiene un blog comprado por las editoriales, ni le regalan los libros. Los pago. Euro a euro. Dicho esto, continúo: ¿de verdad os creéis lo que escribís? ¿De verdad hemos llegado a esto? ¿Tan mal está España con la crisis que las editoriales tienen que publicar semejante cosa? Este chaval no sabe escribir. No sabe manejar las palabras, los signos de puntuación, la construcción de diálogos, descripciones (que son inexistentes), y las faltas ortografía. Faltas que le hacen palidecer a una. ¿Se molestaron en corregirlo, al menos? Sin hablar ya de la originalidad (que no tiene: es un batiburrillo de todos los cuentos y novelas de fantasía que ha leído), trama, personajes (que dan vergüenza ajena, pobretes. Por citar uno: el famosuelo encapuchado que pierde la dignidad en las primeras páginas), etc. Seamos honestos: este libro no ganaría un concurso literario ni en un colegio. Y eso es lo que me indigna e insulta mi inteligencia. Y hace que mire con asco la literatura juvenil (y eso que hay buenas historias que merecen ser leídas). Que me hagan tragar con ruedas de molino, que salga este pobre chaval dando consejos por ahí (al que están utilizando y al que le están haciendo un flaco favor al hacerle creer que es realmente escritor). Me he cansado ya de escuchar argumentos como “Ah, es que es joven, tiene que madurar, pero quiere cumplir su sueño” “Bueno, es que la literatura necesita sangre nueva”. Esos argumentos no se sostienen: está clarísimo que tiene que madurar (y mucho), pero por favor, en el orden correcto: que madure antes y publique después. Y sí, estoy de acuerdo con que se necesita sangre nueva. Pero sangre nueva con un MÍNIMO. Un mínimo, por favor. Ruescas ha sido muy listo al saber aprovechar el nombre que se ha hecho en la red, las editoriales han visto un filón y han apostado por ello. No lo criticaría si lo publicado tuviera un MÍNIMO de calidad (oye, cada uno asciende como puede), pero es que esto es una auténtica ESTAFA e insulto a la inteligencia. Yo, cuando leo un libro, no me fijo en quién es el escritor, si es joven o viejo, guapo o feo, alto o bajo, o cómo se ha hecho un hueco en el mundillo. Me centro en su trabajo, únicamente. Pero claro, en este caso, lo intentas y te salen las cien mil blogueras (y blogueros, no os sintáis discriminados) que chupan del bote, las revistas de lite juvenil y demás… y claro, te cuestionas una serie de cosas. Te preguntas qué hay detrás de toda esta mierda. Y ves que hasta en la literatura, España se va a pique. Así que, lo dicho: Ruescas, aprende a escribir primero. Luego, ya veremos.
Como cuento, bueno. Sencillo y correcto. Con un bonito final. Como novela, falla. Le falta verosimilitud, profundidad y desarrollar los personajes. La gran mayoría de ellos son planos y arquetípicos, en especial, Viana. Uri, en cambio, es el plato fuerte. Un personaje que vale la pena, pero poco tr
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Como cuento, bueno. Sencillo y correcto. Con un bonito final. Como novela, falla. Le falta verosimilitud, profundidad y desarrollar los personajes. La gran mayoría de ellos son planos y arquetípicos, en especial, Viana. Uri, en cambio, es el plato fuerte. Un personaje que vale la pena, pero poco trabajado. Y por supuesto (como en la mayoría de libros de Laura), faltan DESCRIPCIONES.
Dulce y suave como todo lo escrito por Stiefvater. Cotidiano y con ese punto de drama emocional tan característico. Sigue centrada en narrar el día a día de los licántropos y en cómo intentan sobrellevar la situación. Siempre me gustó ese enfoque. Sí, no tiene acción de buenos contra malos y relacio
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Dulce y suave como todo lo escrito por Stiefvater. Cotidiano y con ese punto de drama emocional tan característico. Sigue centrada en narrar el día a día de los licántropos y en cómo intentan sobrellevar la situación. Siempre me gustó ese enfoque. Sí, no tiene acción de buenos contra malos y relaciones turbulentas de amor crepusculeras, pero ¿y? Eso es precisamente lo que me gusta. De todas maneras, de los tres ha sido el que menos me ha gustado. Nunca he tragado a Isabel y aquí aparece más que nunca. No la soporto, y sus capítulos se me hacían una pesadilla, aparte de que su relación con Cole tampoco me entusiasmaba mucho. Nunca me la creí demasiado. Otra cosa negativa es el final: demasiado abierto y cosas no explicadas para que el lector imagine. Y bueno (aunque esto está en los TRES libros), el trato que le da la autora a la licantropía, como si fuera una toxina con la que luchar está tan mal planteado y documentado (¿cursó Stiefvater Biología en la secundaria?) que da lastimilla.
En su momento ya me gustó, pero recientemente le he dado una relectura más profunda y he quedado maravillada. Brillante, crítico y extremadamente lúcido (misántropo, que dirían algunos). Uno de mis libros favoritos, desde luego. Cada vez que lo leo, recibo un mazazo en la cabeza. Sencillamente magní
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En su momento ya me gustó, pero recientemente le he dado una relectura más profunda y he quedado maravillada. Brillante, crítico y extremadamente lúcido (misántropo, que dirían algunos). Uno de mis libros favoritos, desde luego. Cada vez que lo leo, recibo un mazazo en la cabeza. Sencillamente magnífico.
Tot el que podríem haver estat tu i jo si no fóssim tu i jo
Un libro curioso, éste. Parece que se haya planteado con el único fin de justificar el título. Una historia brevísima y superficial con un toque muy murakamiano que alcanza el pleno entendimiento cuando llegamos a ese final tan bello que da explicación al título. A pesar de todo, me ha gustado.
Encantamiento de luna
Leyendo algunas opiniones que corren por estos lares, mi indignación ha vuelto a surgir. ¿Y por qué? Pues simplemente porque no me creo lo que leo. No me creo muchas de estas opiniones ni de coña. Así que voy a editar mi “crítica” que no tenía más de cinco palabras (en su momento, no me pareció just ... (continue)
Leyendo algunas opiniones que corren por estos lares, mi indignación ha vuelto a surgir. ¿Y por qué? Pues simplemente porque no me creo lo que leo. No me creo muchas de estas opiniones ni de coña. Así que voy a editar mi “crítica” que no tenía más de cinco palabras (en su momento, no me pareció justo dedicarle mucho más), para ampliarla considerablemente y hacer una pequeña reflexión. Antes que nada, aclarar una serie de cosas (que la gente lanza cuchillos a la garganta a la más mínima, lo sé): no tengo nada personal en contra de Ruescas, en el sentido de que no lo conozco. No tengo nada que ver con mafias y malos rollos que circulan por Internet, enemistades entre blogs, revistas online y todos esos lugares oscuros que huelen a podrido. Lo aclaro porque todos sabemos los orígenes del tipo: se hizo un nombre como administrador de la web crepusculera. Tampoco ansío convertirme en escritora, ni quiero que me publiquen nada (porque no tengo), ni estupideces por el estilo. Soy sólo una lectora independiente, que tampoco tiene un blog comprado por las editoriales, ni le regalan los libros. Los pago. Euro a euro. Dicho esto, continúo: ¿de verdad os creéis lo que escribís? ¿De verdad hemos llegado a esto? ¿Tan mal está España con la crisis que las editoriales tienen que publicar semejante cosa? Este chaval no sabe escribir. No sabe manejar las palabras, los signos de puntuación, la construcción de diálogos, descripciones (que son inexistentes), y las faltas ortografía. Faltas que le hacen palidecer a una. ¿Se molestaron en corregirlo, al menos? Sin hablar ya de la originalidad (que no tiene: es un batiburrillo de todos los cuentos y novelas de fantasía que ha leído), trama, personajes (que dan vergüenza ajena, pobretes. Por citar uno: el famosuelo encapuchado que pierde la dignidad en las primeras páginas), etc. Seamos honestos: este libro no ganaría un concurso literario ni en un colegio. Y eso es lo que me indigna e insulta mi inteligencia. Y hace que mire con asco la literatura juvenil (y eso que hay buenas historias que merecen ser leídas). Que me hagan tragar con ruedas de molino, que salga este pobre chaval dando consejos por ahí (al que están utilizando y al que le están haciendo un flaco favor al hacerle creer que es realmente escritor). Me he cansado ya de escuchar argumentos como “Ah, es que es joven, tiene que madurar, pero quiere cumplir su sueño” “Bueno, es que la literatura necesita sangre nueva”. Esos argumentos no se sostienen: está clarísimo que tiene que madurar (y mucho), pero por favor, en el orden correcto: que madure antes y publique después. Y sí, estoy de acuerdo con que se necesita sangre nueva. Pero sangre nueva con un MÍNIMO. Un mínimo, por favor.
Ruescas ha sido muy listo al saber aprovechar el nombre que se ha hecho en la red, las editoriales han visto un filón y han apostado por ello. No lo criticaría si lo publicado tuviera un MÍNIMO de calidad (oye, cada uno asciende como puede), pero es que esto es una auténtica ESTAFA e insulto a la inteligencia. Yo, cuando leo un libro, no me fijo en quién es el escritor, si es joven o viejo, guapo o feo, alto o bajo, o cómo se ha hecho un hueco en el mundillo. Me centro en su trabajo, únicamente. Pero claro, en este caso, lo intentas y te salen las cien mil blogueras (y blogueros, no os sintáis discriminados) que chupan del bote, las revistas de lite juvenil y demás… y claro, te cuestionas una serie de cosas. Te preguntas qué hay detrás de toda esta mierda. Y ves que hasta en la literatura, España se va a pique.
Así que, lo dicho: Ruescas, aprende a escribir primero. Luego, ya veremos.
Donde los árboles cantan
Como cuento, bueno. Sencillo y correcto. Con un bonito final.continue)
Como novela, falla. Le falta verosimilitud, profundidad y desarrollar los personajes. La gran mayoría de ellos son planos y arquetípicos, en especial, Viana. Uri, en cambio, es el plato fuerte. Un personaje que vale la pena, pero poco tr ... (
Como cuento, bueno. Sencillo y correcto. Con un bonito final.
Como novela, falla. Le falta verosimilitud, profundidad y desarrollar los personajes. La gran mayoría de ellos son planos y arquetípicos, en especial, Viana. Uri, en cambio, es el plato fuerte. Un personaje que vale la pena, pero poco trabajado. Y por supuesto (como en la mayoría de libros de Laura), faltan DESCRIPCIONES.
Siempre
Dulce y suave como todo lo escrito por Stiefvater. Cotidiano y con ese punto de drama emocional tan característico. Sigue centrada en narrar el día a día de los licántropos y en cómo intentan sobrellevar la situación. Siempre me gustó ese enfoque. Sí, no tiene acción de buenos contra malos y relacio ... (continue)
Dulce y suave como todo lo escrito por Stiefvater. Cotidiano y con ese punto de drama emocional tan característico. Sigue centrada en narrar el día a día de los licántropos y en cómo intentan sobrellevar la situación. Siempre me gustó ese enfoque. Sí, no tiene acción de buenos contra malos y relaciones turbulentas de amor crepusculeras, pero ¿y? Eso es precisamente lo que me gusta.
De todas maneras, de los tres ha sido el que menos me ha gustado. Nunca he tragado a Isabel y aquí aparece más que nunca. No la soporto, y sus capítulos se me hacían una pesadilla, aparte de que su relación con Cole tampoco me entusiasmaba mucho. Nunca me la creí demasiado.
Otra cosa negativa es el final: demasiado abierto y cosas no explicadas para que el lector imagine.
Y bueno (aunque esto está en los TRES libros), el trato que le da la autora a la licantropía, como si fuera una toxina con la que luchar está tan mal planteado y documentado (¿cursó Stiefvater Biología en la secundaria?) que da lastimilla.
El árbol de la ciencia
En su momento ya me gustó, pero recientemente le he dado una relectura más profunda y he quedado maravillada. Brillante, crítico y extremadamente lúcido (misántropo, que dirían algunos). Uno de mis libros favoritos, desde luego. Cada vez que lo leo, recibo un mazazo en la cabeza. Sencillamente magní ... (continue)
En su momento ya me gustó, pero recientemente le he dado una relectura más profunda y he quedado maravillada. Brillante, crítico y extremadamente lúcido (misántropo, que dirían algunos). Uno de mis libros favoritos, desde luego. Cada vez que lo leo, recibo un mazazo en la cabeza. Sencillamente magnífico.