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Cosmos

By Sagan

(113)

| Paperback | 9780345331359

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Book Description

The best-selling science book ever published in the English language, COSMOS is a magnificent overview of the past, present, and future of science. Brilliant and provocative, it traces today's knowledge and scientific methods to their historical root Continue

The best-selling science book ever published in the English language, COSMOS is a magnificent overview of the past, present, and future of science. Brilliant and provocative, it traces today's knowledge and scientific methods to their historical roots, blending science and philosophy in a wholly energetic and irresistible way.

24 Reviews

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  • 1 person finds this helpful

    una rotta di palle spaziale. È tutto un pretesto narrativo, un assoluto ablativo

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    jonnybegood said on Jun 16, 2014 | Add your feedback

  • 1 person finds this helpful

    10

    Un libro que te enseña y explica los secretos del universo, la gran inmensidad del cosmos y lo pequeño que es este planeta donde nos ha tocado vivir.
    Genial libro de divulgacion, grandisimo Carl Sagan

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    Over said on Oct 23, 2013 | Add your feedback

  • 1 person finds this helpful

    Che sia tramite le pagine scritte di questo libro o tramite gli episodi della bellissima serie televisiva, Cosmos è semplicemente uno dei migliori regali che possiate farvi.

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    Ilweran said on Apr 30, 2013 | Add your feedback

  • 1 person finds this helpful

    Appassionante e a tratti commovente, cos'altro volere dalla divulgazione scientifica?

    Premesso che un mondo con più persone come Carl Sagan sarebbe un mondo in cui sarei più lieta di vivere, non saprei a chi non consigliare questo bel viaggio su orizzonti più ampi e profondi delle sciocchezze di ogni giorno. Scienza alla portata di tu ...(continue)

    Premesso che un mondo con più persone come Carl Sagan sarebbe un mondo in cui sarei più lieta di vivere, non saprei a chi non consigliare questo bel viaggio su orizzonti più ampi e profondi delle sciocchezze di ogni giorno. Scienza alla portata di tutti, scritta da un essere umano meraviglioso.

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    shulypoo said on Jul 2, 2012 | Add your feedback

  • 1 person finds this helpful

    1980. Un hito educacional. Obra mítica.

    Es una suerte enorme encontrar este libro en casa cuando eres preadolescente. O a cualquier edad.

    Obra didáctica y reflexiva, editada conjuntamente con la mítica serie televisiva de 13 capítulos, en 1980, sobre los avances de la astronomía, la histo ...(continue)

    Es una suerte enorme encontrar este libro en casa cuando eres preadolescente. O a cualquier edad.

    Obra didáctica y reflexiva, editada conjuntamente con la mítica serie televisiva de 13 capítulos, en 1980, sobre los avances de la astronomía, la historia, la biología, la filosofía, las amenazas de la industria armamentística y las creencias religiosas. Imprescindible. Debería darse a conocer este libro en las escuelas, porque estimula el interés por la ciencia y la historia.

    Amenábar dijo que había tenido la idea de rodar "Ágora" como un homenaje a Carl Sagan, que en "Cosmos" explica, entre muchas otras, la historia de Hipatia.

    Copio algunos fragmentos:

    Los bosquimanos ¡Kung del desierto de Kalahari, en Botswana, tienen una explicación para la Vía Láctea, que en su latitud está a menudo encima de la cabeza. Le llaman “el espinazo de la noche”, como si el cielo fuera un gran animal dentro del cual vivimos nosotros. Su explicación hace que la Vía Láctea sea útil y al mismo tiempo comprensible. Los ¡Kung creen que la Vía Láctea sostiene la noche; que a no ser por la Vía Láctea, trozos de oscuridad caerían, rompiéndose, a nuestros pies. Es una idea elegante.

    .................

    El número total de estrellas en el Universo es mayor que el de todos los granos de arena de todas las playas del planeta Tierra.

    .................

    Toda cultura humana se alegra de la existencia de ciclos en la naturaleza. Se pensó entonces que estos ciclos no podían existir si la voluntad de los dioses no lo hubiese querido así. Y si hay ciclos en los años del hombre, ¿no podría haber también ciclos en las eras de los dioses? La religión hindú es la única de las grandes fes del mundo que inculca la idea de que el mismo Cosmos está sujeto a un número de muertes y de renacimientos inmenso, de hecho infinito. Es la única religión en la que las escalas temporales corresponden, sin duda por casualidad, a las de la cosmología científica moderna. Sus ciclos van de nuestro día y noche corrientes hasta un día y una noche de Brahma, que dura 8.640 millones de años, más tiempo que la edad de la Tierra o del Sol y una mitad aproximadamente del tiempo transcurrido desde el big bang. Y hay todavía escalas de tiempo más largas.

    Hay en esta religión el concepto profundo y atrayente de que el universo no es más que el sueño de un dios que después de cien años de Brahma se disuelve en un sueño sin sueños. El universo se disuelve con él hasta que después de otro siglo de Brahma, se remueve, se recompone y empieza de nuevo a soñar el gran sueño cósmico. Mientras tanto, y en otras partes, hay un número infinito de otros universos, cada uno con su propio dios soñando el sueño cósmico. Estas grandes ideas están atemperadas por otra quizás más grande todavía. Se dice que quizás los hombres no son los sueños de los dioses, sino que los dioses son los sueños de los hombres.

    .....................

    ‎ El equilibrio global de terror, promovido por los Estados Unidos y la Unión Soviética, tiene como rehenes a los ciudadanos de la Tierra. Cada parte traza unos límites a la conducta permisible de la otra. El enemigo potencial recibe la seguridad de que transgredir el límite supone una guerra nuclear. Sin embargo, la definición del límite va cambiando con el tiempo. Cada parte ha de tener confianza en que la otra entiende los nuevos límites. Cada parte está tentada de aumentar su ventaja militar, pero no de forma tan pronunciada que alarme seriamente al otro. Cada parte explora continuamente los límites de la tolerancia de la otra, como los vuelos de bombarderos nucleares sobre los desiertos árticos, la crisis de los misiles en Cuba, las pruebas de armas antisatélite, las guerras en Vietnam y Afganistán: unas cuantas partidas de una lista larga y dolorosa. El equilibrio global de terror es muy delicado. Depende de que las cosas no se estropeen, de que no se cometan errores, de que las pasiones reptilianas no se exciten seriamente.

    ..................

    Todas las bombas lanzadas sobre todas las ciudades en la segunda guerra mundial sumaron unos 2 millones de toneladas, dos megatones, de TNT. // A finales del siglo XX, 2 megatones era la energía que se liberaba en la explosión de una sola bomba termonuclear más o menos del montón: una bomba con la fuerza destructiva de la segunda guerra mundial. Pero hay cientos de miles de armas nucleares. Hacia la novena década del siglo XX los misiles estratégicos y las fuerzas de bombarderos de la URSS y de los EEUU apuntaban sus cabezas de guerra a más de 15.000 objetivos designados. No había lugar seguro en todo el planeta. La energía contenida en esas armas, en esos genios de la muerte que esperaban pacientemente a que alguien restregara las lámparas, era superior a 10.000 megatones.

    .....................

    El Cosmos no fue descubierto hasta ayer. Durante un millón de años era evidente para todos que aparte de la Tierra no había ningún otro lugar. Luego, en la última décima parte de un uno por ciento de la vida de nuestra especie, en el instante entre Aristarco y nosotros, nos dimos cuenta de mala gana de que no éramos el centro ni el objetivo del universo, sino que vivíamos sobre un mundo diminuto y frágil perdido en la inmensidad y en la eternidad, a la deriva por un gran océano cósmico punteado aquí y allí por centenares de miles de millones de galaxias y por mil millones de billones de estrellas. Sondeamos valientemente en las aguas y descubrimos que el océano nos gustaba, que resonaba con nuestra naturaleza. Algo en nosotros reconoce el Cosmos como su hogar. Estamos hechos de ceniza de estrellas. Nuestro origen y evolución estuvieron ligados a distantes acontecimientos cósmicos. La exploración del Cosmos es un viaje para autodescubrirnos.
    Como ya sabían los antiguos creadores de mitos, somos hijos tanto del cielo como de la Tierra. En nuestra existencia sobre este planeta hemos acumulado un peligroso equipaje evolutivo, propensiones hereditarias a la agresión y al ritual, sumisión a los líderes y hostilidad hacia los forasteros, un equipaje que plantea algunas dudas sobre nuestra supervivencia. Pero también hemos adquirido compasión para con los demás, amor hacia nuestros hijos y hacia los hijos de nuestros hijos, el deseo de aprender de la historia, y una inteligencia apasionada y de altos vuelos: herramientas evidentes para que continuemos sobreviviendo y prosperando. No sabemos qué aspectos de nuestra naturaleza predominarán, especialmente cuando nuestra visión y nuestra comprensión de las perspectivas están limitadas exclusivamente a la Tierra, o lo que es peor a una pequeña parte de ella. Pero allí arriba, en la inmensidad del Cosmos, nos espera una perspectiva inescapable. Por ahora no hay signos obvios de inteligencias extraterrestres, y esto nos hace preguntarnos si las civilizaciones como la nuestra se precipitan siempre de modo implacable y directo hacia la autodestrucción. Las fronteras nacionales no se distinguen cuando miramos la tierra desde el espacio. Los chauvinismos étnicos o religiosos o nacionales son algo difíciles de mantener cuando vemos nuestro planeta como un creciente azul y frágil que se desvanece hasta convertirse en un punto de luz sobre el bastión y la ciudadela de las estrellas. Viajar ensancha nuestras perspectivas.

    ...............

    Hay una idea extraña, atrayente, evocativa, una de las conjeturas más exquisitas de la ciencia o de la religión. Es una idea totalmente indemostrada; quizás no llegue a demostrarse nunca. Pero excita enormemente. Se nos dice que existe una jerarquía infinita de universos, de modo que si penetramos en una partícula elemental, por ejemplo un electrón de nuestro universo, se nos revelaría como un universo enteramente cerrado. Dentro de él, organizadas como el equivalente local de galaxias y estructuras más pequeñas, hay un número inmenso de otras partículas elementales mucho más diminutas, que a su vez son universos en el nivel siguiente, y así indefinidamente: una regresión infinita hacia abajo, sin fin. Y lo mismo hacia arriba. Nuestro universo familiar de galaxias y estrellas, planetas y personas, sería una única partícula elemental en el siguiente universo superior, el primer paso de otra regresión infinita.

    Esta es la única idea religiosa que conozco que supera a la del número sin fin de universo cíclico infinitamente viejo de la cosmología hindú. ¿Qué aspecto tendrían estos otros universos? ¿Estarían construidos sobre leyes físicas distintas? ¿Tendrían estrellas y galaxias y mundos, o algo muy distinto? ¿Podrían ser compatibles con alguna forma de vida inimaginablemente distinta?

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    CriRcaLloStian Mureris said on Mar 10, 2012 | Add your feedback

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