Create your own shelf sign up

Together we find better books

[−]
  • Suchen Conteggio caratteri ISBN valido ISBN non valido Codice a barre valido Codice a barre non valido loading search

Das neue Leben

By

Verleger: Fischer (Tb.), Frankfurt

3.2
(269)

Language:Deutsch | Number of Seiten: 471 | Format: Others | In einer anderen Sprache: (Andere Sprachen) English , French , Spanish , Italian , Dutch , Catalan , Turkish , Swedish , Portuguese

Isbn-10: 3596510511 | Isbn-13: 9783596510511 | Publish date:  | Edition 1

Translator: Ingrid Iren

Auch verfügbar als: Paperback

Category: Art, Architecture & Photography , Fiction & Literature , Philosophy

Do you like Das neue Leben ?
Join aNobii to see if your friends read it, and discover similar books!

Anmeldung kostenlos
Buchbeschreibung
Sorting by
  • 3

    In genere io adoro i libri di Pamuk, nonostante non siano mai di scorrevole lettura. Questo libro ha invece un inizio sfolgorante con la frase "Un giorno lessi un libro e tutta la mia vita cambiò" ma ...weiter

    In genere io adoro i libri di Pamuk, nonostante non siano mai di scorrevole lettura. Questo libro ha invece un inizio sfolgorante con la frase "Un giorno lessi un libro e tutta la mia vita cambiò" ma poi la lettura diventa particolarmente difficoltosa.
    Sicuramente sono interessanti i temi che affronta (dall'idea del libro che ti può cambiare la vita a quella del complotto dell'Occidente di invadere la Turchia con oggetti senza memoria e prodotti in serie), ma ho fatto molta difficoltà a seguire il filo del discorso.
    Trattandosi di Pamuk, è comunque un libro che mi ha colpito e mi sono rimaste dentro le descrizioni dei viaggi in pulman attraverso la Turchia.

    gesagt am 

  • 3

    http://despuesdelnaufragio.blogcindario.com/2015/01/01683-la-vida-nueva-orhan-pamuk.html

    La lectura compulsiva de un libro y la revelación de otra vida, deambular por calles mil veces transitadas y se ...weiter

    http://despuesdelnaufragio.blogcindario.com/2015/01/01683-la-vida-nueva-orhan-pamuk.html

    La lectura compulsiva de un libro y la revelación de otra vida, deambular por calles mil veces transitadas y sentir que todo lo que conocíamos se distancia de nosotros, buscar las palabras fuera del libro e iniciar un viaje improvisado, estaciones de paso, autobuses ruinosos, paisajes desérticos, la noche tras la ventanilla y la pequeña pantalla de un monitor con escenas irreales, los accidentes y la presencia de la muerte como forma de atrapar el mundo del libro y al ángel que da un sentido final del viaje, los cambios de identidad y una pistola escondida entre la ropa, el amor encontrado e inalcanzable y el apaciguamiento, la vida gris y el azar que se trueca en destino.

    La vida nueva es un libro extraño, la atracción por un libro que cambia la vida de un muchacho, sus viajes en autobús en busca de la verdad entrevista en ese libro y de un ángel que es quimera y destino, la mezcla de sueño, realidad y fantasía, la muerte como presencia y revelación de una verdad íntima, un viaje iniciático e irreal donde parece que el espacio y el tiempo se diluyen, donde los protagonistas se ven atados por una especie de fiebre que les hace alejarse de su mundo conocido, de todo aquello que los definía meses atrás, e intentan alcanzar las palabras fuera de las páginas del libro, una búsqueda siempre incompleta, siempre en la frontera de la revelación. Pamuk crea un paisaje de ensueño e irrealidad, una historia que parece puro azar pero tras la que hay un verdad laberíntica, una aproximación a una verdad última.

    El viaje de Osman en autobús como un sueño alargado, los paisajes nocturnos, las escenas de las películas de los autobuses que se confunden con los propios recuerdos, los accidentes en los que se esconde una verdad difusa, la improvisación inicial de un viaje y encontrar un amor puro e irracional, el sueño del viaje que se troca pesadilla, que convierte a Osman en un muchacho delirante que rastrea las huellas de los otros lectores del libro, que ve cómo el supuesto azar de su viaje es en realidad un destino marcado por otros. Osman viaja en busca de esa vida nueva vislumbrada entre las páginas del libro, y es en el viaje, en el movimiento, donde se acerca a lo soñado, donde descubre su propio país, los paisajes alejados, las conversaciones intrascendentes, el cuestionamiento de la realidad y donde, también, ve cómo se derrumba un amor y una vida cercana a la locura.

    En La vida nueva Pamuk habla de un viaje iniciático y una realidad alterada, de la frontera borrosa entre cordura y locura, del pasado que se diluye y de la occidentalización de las costumbres en Turquía, de los mundos que existen dentro de éste y cómo un libro (como podría haber sido una imagen captada al azar o un sueño) ejerce de disparadero y de cambio radical en la vida de un muchacho gris. Pamuk escribe La vida nueva como una aventura y un sueño, me recuerda a aquellas historias de aventuras y fronteras, el movimiento como acercamiento a una verdad semi oculta, a un momento de revelación crucial, la realidad y el sueño que van de la mano.

    Lo importante es esto: hay quienes han leído el libro y creen en él. Me los encuentro paseando por las ciudades, por las estaciones de autobuses, por las tiendas, por las calles, sé quiénes son por sus miradas, los conozco. La cara de los que han leído el libro y creen en él es distinta, en sus miradas la tristeza y el deseo se asemejan, lo comprenderás algún día; quizá ya lo hayas comprendido. Si conoces el secreto, si te pones en marcha hacia él, la vida es bella.

    ( ... )

    —Cuando conocí a Canan ya había dejado de hablarles del libro a otros y de difundir su mensaje. Quería tener una vida como la de todos los demás. Pero además tendría el libro. Y el beneficio añadido de seguir poseyendo todo lo que había vivido para llegar al mundo cuyas puertas me había abierto el libro. Pero Canan avivó el fuego. Me dijo que me abriría a la vida. Creía que mucho más allá, más allá de mí, había un jardín que yo conocía pero del que no quería hablarle, un jardín cuya existencia le ocultaba. Me pidió las llaves del jardín con tanta convicción que me vi obligado a hablarle del libro y luego a prestárselo. Se lo leyó, se lo volvió a leer una y otra vez. Me engañó su apego al libro, la violencia de su deseo por el mundo que allí veía. Así, durante una época, olvidé el silencio del libro, la…, cómo la llamaría, la música interior de lo que allí estaba escrito. Me dejé llevar estúpidamente por la esperanza de poder escuchar aquella música en las calles, en lugares lejanos, fuera donde fuese, como en la época en la que leí el libro por primera vez. Fue idea de ella el darle el libro a otros. Me dio miedo que lo leyeras y creyeras en él de inmediato. Estaba olvidando lo que significaba el libro, menos mal que me dispararon.
    Por supuesto, le pregunté lo que significaba el libro.
    —Un buen libro es algo que nos hace recordar el mundo entero —me contestó—. Quizá todos los libros sean así, o deberían serlo —guardó silencio por un momento—. El libro es parte de algo que no está en él mismo pero cuya presencia y continuidad siento a través de lo que cuenta —comprendí que no estaba satisfecho con su explicación—. Quizá sea algo extraído del silencio o del estruendo del mundo, pero que no es el silencio o el estruendo en sí mismos —intentó explicarse una última vez para que no pensara yo luego que no decía más que tonterías—. Un buen libro es una parte de la escritura que habla de cosas que no existen, de una especie de ausencia, de una especie de muerte... Pero es inútil buscar fuera del libro y de la escritura ese país que está más allá de las palabras —se había dado cuenta de aquello escribiendo una y otra vez el libro y me dijo que lo había comprendido, que lo había comprendido de una vez por todas. Era inútil buscar una vida y un mundo nuevos más allá de la escritura. Se había merecido el que lo castigaran por hacerlo—. Pero el asesino resultó ser un inútil y sólo pudo herirme en el hombro.
    Orhan Pamuk
    La vida nueva (traducción de Rafael Carpintero. Alfaguara)

    gesagt am 

  • 5

    LA NUOVA VITA

    Inizialmente il romanzo mi provocava una disturbante sensazione di negatività. Non mi piaceva lo sfondo di quel mondo anatolico così duro e senza compassione, intriso di spietata crudeltà, agonizzante ...weiter

    Inizialmente il romanzo mi provocava una disturbante sensazione di negatività. Non mi piaceva lo sfondo di quel mondo anatolico così duro e senza compassione, intriso di spietata crudeltà, agonizzante nella sua sofferta alternanza tra tradizioni arcaiche e occidentalizzazione. Insomma, la prima parte del libro era così lontana dalla mia cifra di lettore che avevo pensato di abbandonarlo. Poi, pian piano, la sapiente scrittura di Pamuk, la forza e la magia delle parole, mi hanno sedotto. D'altronde “un buon libro è un pezzo di scrittura in cui si spiegano cose che non esistono, una specie di assenza, una specie di morte… ma è inutile cercare fuori dal libro il paese che si trova al di là delle parole”.
    Un romanzo che richiede attenzione. Notevole.

    gesagt am 

  • 3

    Mi ricorda "Il pendolo di Foucault" di Umberto Eco ma è più sconclusiornato e meno autoironico.
    Per fortuna nella seconda metà la trama sembra trovare una rotta e il libro migliora, fino ad arrivare a ...weiter

    Mi ricorda "Il pendolo di Foucault" di Umberto Eco ma è più sconclusiornato e meno autoironico.
    Per fortuna nella seconda metà la trama sembra trovare una rotta e il libro migliora, fino ad arrivare ad un bel finale .
    Ennesimo libro di Pamuk che leggo: bella la metafora dell'incontro - scontro tra Oriente e Occidente ma ora anche basta.

    gesagt am 

  • 3

    L’INGANNO DEL NOBEL INCIPIT

    LETTO IN EBOOK
    ________________
    “La nuova vita” di Orhan Pamuk ha un incipit che penso sia in grado di affascinare non pochi lettori, soprattutto quelli che amano particolarmente i romanzi:
    “Un giorno ...weiter

    LETTO IN EBOOK
    ________________
    “La nuova vita” di Orhan Pamuk ha un incipit che penso sia in grado di affascinare non pochi lettori, soprattutto quelli che amano particolarmente i romanzi:
    “Un giorno lessi un libro e tutta la mia vita cambiò. Fin dalle prime pagine ne percepii a tal punto la forza che mi parve quasi che il mio corpo si staccasse dalla sedia e dal tavolo a cui sedevo per allontanarsene. Ma nonostante avessi sentito il mio corpo staccarsi e allontanarsi, io ero più che mai su quella sedia e davanti a quel tavolo, con tutto il mio essere e tutto il mio corpo e il libro mostrava i suoi effetti sulla mia anima come su tutto ciò che mi apparteneva”.
    Chi di voi non vorrebbe un libro così? Quale lettore non vorrebbe un libro che possa cambiargli la vita? Chi più di un lettore sogna un’altra vita?
    Ebbene, con una simile premessa ci aspetteremo che quel libro sia proprio quello che stiamo leggendo o che almeno ci si avvicini. Purtroppo segue un centinaio di pagine di astrattezze, continue riflessioni e osservazioni personali del protagonista Osman, fastidiosi elenchi, nella quasi totale assenza di azione, a meno di non considerare tale la descrizione di banali gesti quotidiani. Neppure questo pseudobiblion al centro della narrazione prende forma. Non ne conosciamo la trama e per molte decine di pagine neppure il titolo!
    Poi, finalmente, qualcosa in questo metaromanzo si muove. Il protagonista incontra il Dottor Narin, padre dell’evanescente Mehmet dai molti nomi, scopre che questo faceva sorvegliare il proprio figlio e tutti gli altri lettori del Libro da una squadra di agenti segreti, ognuno soprannominato come la marca di un orologio (la migliore o forse l’unica trovata simpatica del libro). Le loro relazioni cominciano a dare un po’ di vivacità alla storia, a farci vedere un po’ di avventura. Capiamo anche la filosofia del padre di Mehmet e, pian piano dell’autore del Libro. I personaggi e, forse anche l’autore, combattono il diffondersi del pensiero occidentale in Turchia, la morte dell’anima turca.
    Poi, il giovane protagonista risprofonda nelle sue elucubrazioni, Pamuk ci elargisce numerosi altri inutili elenchi, finché l’amata Canan non si allontana e allora Osman la cerca. Poi scopre che l’autore del Libro è suo zio Rifkin. Ogni tanto si perde in nuove tediose elucubrazioni, poi riprende l’indagine su perché fu scritto il Libro e da chi e cosa fu ispirato. Scopriremo quindi che lo zio ferroviere si è ispirato a numerose opere letterarie occidentali tra cui, più volte citata, la “Vita Nova” di Dante Alighieri, eppure il titolo del Libro, che scopriremo infine essere proprio “La nuova vita” (stesso titolo del romanzo di cui stiamo parlando), sembra sia stato ispirato a una marca di caramelle con un angelo effigiato sulla carta e che Osman mangiava da bambino.
    Ho letto questo libro nel tentativo di conoscere un altro degli autori insigniti del Premio Nobel che non ho ancora letto.
    Purtroppo, sebbene tra i Nobel ci siano scrittori che ho apprezzato molto come Thomas Mann, Luigi Pirandello, Herman Hesse, André Gide, Ernest Hemingway, Albert Camus, John Steinbeck, Pablo Neruda, William Golding, Gabriel Garcia Marquez, Toni Morrison, Dario Fo (per il teatro), José Saramago e Mo Yan (che ne dite di questo elenco? Noioso come quelli di Pamuk?), ultimamente, sarà perché sono autori che sto leggendo solo per il fatto che hanno vinto il Premio e non per un interesse particolare, sto rimanendo molto deluso da questi scrittori.
    Dopo Doris Lessing e Alice Munro, ora anche Orhan Pamuk mi delude, scrivendo un romanzo come mi sarei aspettato da un qualunque dilettante, al quale, se mi avesse chiesto un parere spassionato prima di proporre il volume a un editore, avrei detto di cuore di riscrivere il tutto, di inserire dei dialoghi, di mostrare e non raccontare, di non perdersi in riflessioni, di far agire di più i personaggi, di essere più concreto, di creare un ambientazione più credibile, di non creare false aspettative nel lettore e, poi, se non mi avesse mandato a quel paese, avrei provato a dargli consigli su come migliorare le singole parti, per esempio eliminando i continui elenchi. Visto però che a scrivere non è un esordiente alle prime armi, ma uno dei massimi lumi della letteratura mondiale, mentre io non sono nessuno, mi chiedo se non sia io a sbagliare tutto. Eppure, chiuso questo libro, ne ho iniziato uno di Stephen King e per me, queste prime pagine, sono state come tornare a respirare aria di montagna dopo un’apnea sottomarina.
    Ho letto di recente il saggio “Scrivere un libro (e farselo pubblicare)”, incentrato soprattutto su incipit e scelta del titolo. “La nuova vita” credo, come scritto all’inizio, che abbia un buon incipit e credo che debba a questo, soprattutto, il suo successo, anche se ha un difetto: delude il lettore (o almeno me!). Crea delle aspettative che non trovano soddisfazione nelle pagine successive. Quanto al titolo, sono incerto se considerarlo buono. In un certo senso lo è, perché è semplice ed essenziale, fa riferimento a un’ispirazione comune a molti: avere una vita diversa. La nuova vita cela in sé anche aspettative trascendentali di vita oltre la morte, di vita spirituale. Eppure mi pare un titolo troppo comune, troppo banale, troppo usato. Del resto il nostro Dante lo usava già nel 1300! Allora poteva avere un senso. Oggi mi suona vecchio. E difficile da assimilare. Non da ricordare. Una volta imparato non si dimentica, ma non è qualcosa che ti entra in testa. Non nella mia almeno. Sarà per questo che Pamuk ha vinto il Nobel e io neanche l’orsacchiotto al tirassegno?

    gesagt am 

  • 4

    così pesante... che non te lo scrolli più di dosso

    Pieno di aspettative, disattese e poi riattese.
    Pieno di domande, pieno di spunti di riflessione: sul rapporto tra il mondo occidentale e quello orientale, tra la ricerca di identità, la realizzazione ...weiter

    Pieno di aspettative, disattese e poi riattese.
    Pieno di domande, pieno di spunti di riflessione: sul rapporto tra il mondo occidentale e quello orientale, tra la ricerca di identità, la realizzazione "del" sogno di una nuova vita e la rivelazione definitiva che ognuno di noi cerca. Quando è l'itinerario di ricerca che ti cambia la vita. (sono ancora in preda ai fumi dei viaggi in pullman di Pamuk).
    Profondo, spesso, ti rimane addosso.

    gesagt am 

  • 0

    Deluso

    Mi sono sentito persino stupido ogni tanto. Non avevo letto mai niente su Pamuk, un giorno mi trovo questo libro tra le mani, leggo la trama, lo compro tutto contento. Inizio a leggere e mi incuriosis ...weiter

    Mi sono sentito persino stupido ogni tanto. Non avevo letto mai niente su Pamuk, un giorno mi trovo questo libro tra le mani, leggo la trama, lo compro tutto contento. Inizio a leggere e mi incuriosisce. Capisco che devo frenare un po' l'entusiasmo, perché se no rischio di perdermi qualcosa, cerco di lasciarmi trascinare...niente. Non ce l'ho fatta! Sono arrivato a pagina 165 su 254 e non ho nessuna voglia di sapere come va a finire. Il protagonista ha una psicologia poco chiara: a volte è deciso, altre volte fragile, altre volte ancora sembra assolutamente incoerente con quanto fatto fino a quel momento, come se l'autore si fosse scocciato di cercare le parole giuste. Canan scompare per lunghissime parti del testo e riappare solo quando "serve" alle riflessioni di lui. Si perde tutto l'incanto. Insomma: ho dovuto abbandonarlo, mi dispiace, sono mortificato. E deluso.

    gesagt am 

  • 2

    Ho voluto fare l'alternativa non approcciandomi a Pamuk iniziando dal suo libro più famoso, e forse ho sbagliato; non ho considerato che a volte qualcosa possa piacere non a causa di chissà quale mist ...weiter

    Ho voluto fare l'alternativa non approcciandomi a Pamuk iniziando dal suo libro più famoso, e forse ho sbagliato; non ho considerato che a volte qualcosa possa piacere non a causa di chissà quale mistificazione, ma semplicemente perché vale.
    Detto questo, questo libro mi ha fatto sprofondare in una sorta di schizofrenia: le atmosfere e le suggestioni sono potenti, così come alcune riflessioni che non perdono di appeal nemmeno in traduzione; anzi, la traduzione conserva quella patina di straniamento che non può che affascinare. Ciononostante, la trama è inconsistente, e confusionaria; a volte la confusione stessa può risultare caleidoscopica, ma per lo più si rivela francamente irritante, e finisce per annoiare.
    Non mi è chiaro se questa impressione mi derivi dalla mia impostazione prettamente occidentale, o se effettivamente non sia l'opera più riuscita di Pamuk. In ogni caso, I'll give him another try.

    gesagt am 

  • 5

    E' un libro che parla di un libro che cambia le vite dei suoi lettori. Non si sa di che cosa parli “quel” libro, ma solo che chi lo legge si mette alla ricerca spasmodica di qualcosa che gli cambierà ...weiter

    E' un libro che parla di un libro che cambia le vite dei suoi lettori. Non si sa di che cosa parli “quel” libro, ma solo che chi lo legge si mette alla ricerca spasmodica di qualcosa che gli cambierà la vita, forse un Angelo. Il libro trasmette un contagio, chi ne viene infettato abbandona la sua vita e ne inizia un'altra, o, meglio, cerca ciò che gli permetterà di iniziarne un'altra. “Quel” libro è il libro che ogni lettore vorrebbe trovare, l'incontro che ciascuno vorrebbe fare, la rivelazione definitiva, Ma poi... E' una porta su un itinerario di ricerca che non ha fine, perché chi cerca non sa cosa sta cercando, ma solo che deve cercare, perché da qualche parte c'è un tesoro che lo attende. Il lettore segue il protagonista come un cercatore di tartufi segue il proprio cane, scrutando ogni punto in cui si sofferma il suo naso. Il percorso è lungo, pieno di svolte e il lettore ha tempo di cambiare opinione sul libro diverse volte. Penso che normalmente la prima sia un “oh, che bello!”; l'ultima dipende dal numero di volte che si cambia parere: se è pari, il giudizio finale sarà positivo, se è dispari, il giudizio finale sarà negativo.. E' un “romanzo collinare”, fatto di salite e discese, anche perché si alimenta di aspettative suscitate e poi deluse e poi riaccese... Del resto Pamuk è uomo della domanda, non della risposta, e quindi la risposta finale è tutta affare dei lettori. Un'altra caratteristica tipica di Pamuk che si ripropone anche qui, è la sovrapposizione di piani di lettura, tra i quali non è sempre scontato quale sia il principale. Intersecata alla trama che trascina il protagonista attraverso la Turchia, c'è anche il racconto di questa Turchia, del suo rapporto problematico con la modernità occidentale. La ricerca esistenziale del protagonista è così anche la ricerca d'identità della Nazione. In un caso come nell'altro, la profondità che Pamuk raggiunge è rara e ripaga della fatica della lettura. Perché Pamuk non agevola il lettore con una storia lineare, conseguenziale, coerente; mette alla prova la fiducia del lettore. La tematica esistenziale che alimenta il romanzo tocca la natura più profonda dell'uomo e ma e personalmente ispira una lettura heideggerianeggiante, che non dico, perché rivelerei parte del finale.

    gesagt am 

Sorting by