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De kunst van het veldspel / druk 1

By Chad Harbach

(1)

| Others | 9789023467564

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76 Reviews

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  • 1 person finds this helpful

    Noioso e con quel sapore di corso da scrittura creativa che spesso si avverte nei romanzi americani.

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    Lalli927 said on May 18, 2014 | Add your feedback

  • 1 person finds this helpful

    Guay!

    Este libro me ha gustado más de lo que me esperaba. Es super entretenido y super divertido. Lo que más me gusto fue que casi todo el libro esta ambientado en la universidad.
    No sabia mucho de béisbol, y con este libro me enamore de este deporte.
    Per ...(continue)

    Este libro me ha gustado más de lo que me esperaba. Es super entretenido y super divertido. Lo que más me gusto fue que casi todo el libro esta ambientado en la universidad.
    No sabia mucho de béisbol, y con este libro me enamore de este deporte.
    Pero hay un zurullamen en este libro: son las escenas entre Owen y el director Affenlight.

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    Miguel Penadés said on May 11, 2014 | Add your feedback

  • 1 person finds this helpful

    Tripla Corona

    "Tripla Corona" è una terminologia usata nel baseball che premia il giocatore che risulta il migliore in tre specialità (wikipedia docet). E ad Arbach assegno la tripla corona: ottima scrittura, storia affascinante e creazione di personaggi indimenti ...(continue)

    "Tripla Corona" è una terminologia usata nel baseball che premia il giocatore che risulta il migliore in tre specialità (wikipedia docet). E ad Arbach assegno la tripla corona: ottima scrittura, storia affascinante e creazione di personaggi indimenticabili. Personaggi a cui ti affezioni subito, per le loro fragilità e inadeguatezze. Meravigliosamente raccontata, e con quanta grazia, la storia del rettore con il giovane Owen, in maniera delicata e commovente, e quella della fragile ed inadeguata quanto talentuosa promessa del baseball, Henry Skrimshander. Non meno intensa la storia d'amore, anticonvenzionale e adorabile tra la figlia del rettore e Mark e quella assurda e apparentemente incomprensibile tra lei ed Henry.
    Mi raccomando non date retta a chi vi dice di non leggerlo perchè troppo americano o perchè per soli amanti del baseball. Non è così. Non è un manuale tecnico, non è un libro per soli appassionati; lo sport fa solamente da sfondo in questa vicenda e ne vengono usate certe caratteristiche e certe terminologie per evidenziare la psicologia dei personaggi. E sono un pò stufa della nostra puzza sotto il naso (di noi europei intendo). Sì, è un bellissimo libro americanissimo (aggettivo spesso utilizzato in maniera sprezzante)! Se non vi piacciono i libri di autori americani, non li comprate!
    Questo è un romanzo di quelli che vorresti non finisse mai, intelligente e umano, dove si ride, si piange e ci si appassiona....what else???

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    Steficek said on Apr 23, 2014 | 3 feedbacks

  • 1 person finds this helpful

    Publicado en http://lecturaylocura.com/el-arte-de-la-defensa/

    “El arte de la defensa” de Chad Harbach. Auge y caída del sueño americano

    Con todo lo que lee uno, a veces algún libro se puede quedar en el tintero, gracias a la insistencia de un “pers ...(continue)

    Publicado en http://lecturaylocura.com/el-arte-de-la-defensa/

    “El arte de la defensa” de Chad Harbach. Auge y caída del sueño americano

    Con todo lo que lee uno, a veces algún libro se puede quedar en el tintero, gracias a la insistencia de un “personajillo vasco” (él sabe quién es) me acabé leyendo “El arte de la defensa”, primera novela del norteamericano Chad Harbach; lo curioso es que si hubiera caído en el año de la publicación habría estado en mi top particular del año porque lo merece, es una novela soberbia. Pero tiene un hándicap de cara al público lector en España: la trama principal que vertebra la novela tiene que ver con el béisbol, deporte sin atractivo por estos lares; no en vano, autores como Philip Roth siguen sin ver traducidas al idioma de Cervantes “The great american novel” o, en el caso de Stephen King, “Blockade Billy”, con esta temática de fondo también, fue publicada directamente en bolsillo.
    La historia no tiene nada de original, Mike Schwartz, un ojeador (y miembro) de un equipo de béisbol, está buscando un jugador con el que el equipo pueda subir al más alto nivel, y que esta mejora consiga su propia mejora personal:
    “Toda su vida Schwartz había anhelado poseer un único talento supremo, un brillo singular que el mundo accediese a llamar genio. Ahora que había visto de cerca esa clase de talento, no podía dejarlo escapar.”
    La aparición de Henry Skrimshander como ese jugador con talento es toda una paradoja en sí, ya que se trata de un jugador defensivo perfecto, muy alejado de los tipos lanzadores o bateadores que hemos visto en tantas películas del estilo:
    “Lo que sabía hacer era defender. Se había pasado la vida estudiando cómo salía la pelota tras el impacto con el bate, los posibles ángulos y efectos, y por ello sabía con antelación si debía echar a correr hacia la derecha o la izquierda, si la bola se acercaba a él, en el rebote, saldría alta o casi a ras de suelo. Atrapaba la pelota limpiamente, siempre, y la devolvía con un lanzamiento perfecto, siempre.”
    A pesar de su aparente protagonismo, no falta una galería de secundarios maravillosamente caracterizados, empezando por el rector Affenlight, amante lector, especialmente de la obra de Melville:
    “En su despacho del piso de arriba tenía su colección más variada de teoría y narrativa de posguerra, junto con el puñado de libros verdaderamente valiosos que poseía: primeras ediciones de Walden, Un yanqui en la corte del rey Arturo y unas pocas novelas menores de Melville, además de El Libro. En el despacho había tantas estanterías que solo quedaba espacio para un objeto artístico, un letrero en blanco y negro pintado a mano que Affenlight había encargado hacía años y que constituía uno de su bienes más preciados: AQUÍ NO SE PERMITE EL SUICIDIO, rezaba, NI SE PERMITE FUMAR EN EL SALÓN.”
    Cada uno de los personajes ejemplifica, a su manera, el auge y caída del “sueño americano” en algún momento de la novela: el hombre hecho a sí mismo es la base de dicho sueño y esto se encarna no solo en el caso de Henry sino en el de Mike, epítome del triunfo continuo:
    “Sin embargo, ese era precisamente el problema: él era Mike Schwartz. Todo el mundo esperaba que triunfase allá donde fuera, y por tanto el fracaso, aun el pasajero, había dejado de ser una opción. Nadie lo entendería, ni siquiera Henry. Henry menos que nadie. El mito que se hallaba en la base de su amistad –el mito de su propia infalibilidad- se haría añicos.”
    Harbach, indudablemente, personificará en Henry el miedo a este fracaso, sobre todo cuando, inexplicablemente, empiece a fallar en sus recepciones y lanzamientos:
    “En el lapso de quince entradas había realizado los cinco peores tiros de su etapa en Westish: el que alcanzó a Owen, los dos errores del primer partido de ese día y los dos torpes tiros del segundo partido. Los cinco se habían producido en jugadas rutinarias y de hecho casi idénticas: bolas bateadas con fuerza directamente hacia él poco más o menos, con lo que había tenido tiempo de sobra para afianzar los pies y localizar el guante de Rick antes de tirar. Jugas elementales, en las que no la pifiaba desde la adolescencia.”
    Mike, en su relación con Pella (la hija de Affenlight) también se hará más consciente de esto sobre todo cuando se dé cuenta de sus propias incapacidades:
    “Ella no entendía su vida. No era que él quisiese que todo fuera difícil, sino que realmente todo era difícil. Dinero aparte. Él no era listo de la misma manera que ella. Lo único que sabía hacer era motivar a los demás. Lo que en definitiva equivalía a nada. Manipulación, juegos de muñecos. ¿Qué no daría por tener un talento propio, un talento como el de Henry? Cualquier cosa. Lo daría todo. Los que no destacan en el campo, se dedican a entrenar.”
    En boca de Schwartz es, sin embargo, en quien Chad Harbach mostrará la paradoja del deporte con respecto al hombre:
    “Para Schwartz, eso constituía la paradoja presente en la esencia misma del béisbol, o del fútbol, o de cualquier otro deporte. Lo adorabas porque lo considerabas un arte: una actividad en apariencia sin sentido, llevada a cabo por personas con aptitudes especiales, una actividad que escapaba a todo intento de quienes pretendían definir su valor y sin embargo, de algún modo, parecía transmitir algo verdadero o incluso fundamental sobre la condición humana.”
    “El béisbol es un arte, pero para destacar en él había que convertirse en una máquina. No importaba lo bien que jugaras a veces, lo que hicieses en tu mejor día, la cantidad de jugadas espectaculares que realizases. No eras un pintor o un escritor, no trabajabas en privado y desechabas los errores, y no eran solo tus obras maestras lo que contaba. Lo realmente importante, como ocurría con cualquier máquina, era la cantidad de veces que pudieras repetirlo. Los momentos de inspiración no eran nada comparados con la eliminación del error.”
    La ambición de Harbach: mostrarnos el deporte como metáfora de la condición humana y la propia novela como reflejo del sueño americano; no se queda ahí, el primer fallo producido por un jugador de béisbol en 1973 se convierte en las manos del escritor en el catalizador de la la cultura posmoderna (al mismo tiempo con Pynchon y otras referencias literarias):
    “En la imaginación del público, 1973 no podía haber sido un año más tenso: Watergate, el caso Roe contra Wade, la retirada de Vietnam, El arco iris de la gravedad. ¿Fue también el año en que se extendió la parálisis prufrockiana, el año en que se introdujo en el béisbol? […] De hecho, eso podría llegar a ser una definición viable de toda la era posmoderna, una época en que incluso los deportistas fueron modernos angustiados. Así, el período posmoderno norteamericano se inició en la primavera de 1973, cuando un lanzador llamado Steve Blass perdió la puntería.”
    De fondo no falta la crítica a un sistema que no duda en favorecer a sus artífices, aunque ese mismo sistema desencadene la desesperación de los que no viven imbuidos en él y no lo puedan afrontar, como es el caso del rector, que oculta su condición hasta que es chantajeado por ella:
    “-No concibo que la hija de un ex-rector pague la matrícula en Westish College. Ni sus nietos ni los nietos de sus nietos. No es así como funciona el sistema.
    El sistema. Affenlight asintió, se miró la corbata, levantó una mano trémula para alisársela innecesariamente.”
    En una parte final cargada de épica y desesperación a partes iguales, solo el sacrificio conseguirá que “el sueño americano” pueda ser posible. Mike Schwartz se convertirá en el Ahab que les guiará en esa quimera:
    “Schwartz recorrió el círculo con la mirada una vez más. Percibió algo más que seguridad, una sensación de que el partido ya podría haberse jugado. No sabía si él mismo estaba listo para jugar –tenía la mente en todas partes, insomne, dispersa y sentimental-, pero desde luego ellos sí lo estaban. Si él era el Ahab de esa operación, y ese torneo constituía el blanco de su obsesión, ellos eran la tripulación secreta del Fedallah.
    -Tíos –dijo en voz baja, con sincero respeto-, dais miedo, cabronazos.
    Nadie sonrió al oírlo, y menos aún rio; solo asintieron y salieron al campo.”
    Excepcional ópera prima que muestra como nadie la sociedad norteamericana y, por extensión, en este caso, los anhelos del hombre. No puede quedar en el olvido. Aquí hay magia.
    Los textos vienen de la traducción del inglés de Isabel Ferrer de “El Arte de la Defensa” de Chad Harbach en Salamandra.

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    Sigfrido said on Apr 22, 2014 | Add your feedback

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    八份月的誠品選書,不過對我來說該因為主題是棒球,讓我更想一窺這故事。

    大學時代碰到中華職棒元年,哪個時候瘋狂看球賽,在學校時陪著排球隊每天練球,每天幻想著可以在球隊裡過生活,想著自己可以當個經理人,每天陪著運動員東征西跑的,只因為我就是享受面對比賽的各種情境,想像自己可以幫這些人handle所有的細節,想著可以去激勵他們,寫出一大篇勵志篇…

    說的是一個天才游擊手的故事,只是在他失手打傷了自己隊友後,關於他之後的人生讓我好想放下這本書。我一直都是個活在比較夢幻世界裡的人,至少在面對書籍 & 電 ...(continue)

    八份月的誠品選書,不過對我來說該因為主題是棒球,讓我更想一窺這故事。

    大學時代碰到中華職棒元年,哪個時候瘋狂看球賽,在學校時陪著排球隊每天練球,每天幻想著可以在球隊裡過生活,想著自己可以當個經理人,每天陪著運動員東征西跑的,只因為我就是享受面對比賽的各種情境,想像自己可以幫這些人handle所有的細節,想著可以去激勵他們,寫出一大篇勵志篇…

    說的是一個天才游擊手的故事,只是在他失手打傷了自己隊友後,關於他之後的人生讓我好想放下這本書。我一直都是個活在比較夢幻世界裡的人,至少在面對書籍 & 電影時,就因為知道世界並不美好,知道沒有絕對的公平正義,但就是沒辦法習慣這樣有點殘酷的人生。看著原本行雲流水般地傳球動作,加入了太多思考,好像過往都不見了,那個天才不知道那裡去了?真的很殘忍,卻不是任何人可以拯救他的,自己的人生還是得自己救。

    但是我非常喜歡麥克.史華茲這角色,他看到了亨利的不同,明明就是個瘦小的男生,任何人都不會將它看成個運動員的角色,但他看到他的天份,也努力位她鋪出一條道路,當然那個意外不是他能控制的,卻是想要跟自己的朋友這樣走出那段低潮。

    是看到不是『一分耕耘就能夠有一分收穫』的,但面對你要的人生,也不是因為沒有收穫就停下腳步啊!怨懟絕對會有的,但擦乾眼淚後,還是要繼續向前啊!

    我也喜歡佛祖那樣很確認自己要的生活方式,真的很淡定,也不在乎別人怎樣評斷他的同性戀身份,喜歡就愛了,對自己的堅持負責,很有自己理念的一個人。

    當然他們這樣的友誼,是最最讓人感動的。書中的五位主角真情相挺,幫助彼此找到真正該走的路。年輕人即將踏入成人社會必須面臨的殘酷抉擇,書寫青春生命背後的渴望焦慮和祕密。當然他們盜墓那一段真是…就是段無條件相挺的感情。

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    Ruthwang Tw said on Mar 17, 2014 | Add your feedback

  • 3 people find this helpful

    Non è un libro sul baseball

    ...che sia chiaro, non ci si deve far ingannare dalla descrizione o dal titolo.
    Meraviglioso romanzo di esordio sulla crescita di un ragazzo e sul mondo delle università americane.
    Ho impiegato un po' a finirlo perché mi dispiaceva staccarmi dai prot ...(continue)

    ...che sia chiaro, non ci si deve far ingannare dalla descrizione o dal titolo.
    Meraviglioso romanzo di esordio sulla crescita di un ragazzo e sul mondo delle università americane.
    Ho impiegato un po' a finirlo perché mi dispiaceva staccarmi dai protagonisti e alla storia.
    Una storia che non cade mai nella banalità e che soprattutto valorizza anche i personaggi c.d. secondari, che in realtà non sono tali.
    Ho adorato la figura di Mike Schwarz e del rettore, due animi così delicati ed onesti, caratteristiche rare da trovare oggigiorno eppure così ben descritte.
    Quanto alla scrittura, denota una maturità e una capacità narrativa straordinarie. Davvero complimenti.
    Consigliatissimo.

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    EricaM. said on Mar 12, 2014 | 2 feedbacks

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