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El conte de Nadal de l'Auggie Wren

Per

Editor: Diputació de Barcelona

4.2
(94)

Language:Català | Number of Pàgines: 66 | Format: Hardcover | En altres llengües: (altres llengües) English , Italian , Spanish

Isbn-10: 8498031699 | Isbn-13: 9788498031690 | Data publicació:  | Edition 1

Category: Fiction & Literature

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Descripció del llibre
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  • 0

    Mangia, prega, fuma.

    Ieri ero al bar con Benedetto Croce. Pigneto, lì è di casa. Si parlava di estetica e io ero in evidente difficoltà, dopo tutto lui è Benedetto Croce. C’è però che continuava a bere doppio malto su doppio malto tanto che verso fine serata, barcollando sullo sgabello, si è sbottonato: l’ho visto to ...continua

    Ieri ero al bar con Benedetto Croce. Pigneto, lì è di casa. Si parlava di estetica e io ero in evidente difficoltà, dopo tutto lui è Benedetto Croce. C’è però che continuava a bere doppio malto su doppio malto tanto che verso fine serata, barcollando sullo sgabello, si è sbottonato: l’ho visto togliersi il pesante paltò da accademico per dirmi che “in fondo – l’occhio era socchiuso – in fondo sono convinto che sia reputabile arte tutto ciò che concerne il saper raccontare una bella storia”.

    Accidenti – ho pensato io – ne rovina più la birra della spada. Lui poi, capendo che poteva rovinarsi, ha posato venti euro sul bancone, mi ha dato una pacca sulla spalla e, allontanandosi, mi ha consigliato di vedere il film Smoke...

    (CONTINUA SUL BLOG)

    http://bookskywalker.wordpress.com/2013/03/07/mangia-prega-fuma/

    dit a 

  • 4

    http://despuesdelnaufragio.blogcindario.com/2012/12/01253-el-cuento-de-navidad-de-auggie-wren-paul-auster.html


    Descorro la cortina de la cocina. Llueve (el suelo mojado, pequeños charcos en la acera, los árboles desnudos). No hay niños en la calle, no hay gritos de emoción ni el ruido de c ...continua

    http://despuesdelnaufragio.blogcindario.com/2012/12/01253-el-cuento-de-navidad-de-auggie-wren-paul-auster.html

    Descorro la cortina de la cocina. Llueve (el suelo mojado, pequeños charcos en la acera, los árboles desnudos). No hay niños en la calle, no hay gritos de emoción ni el ruido de coches de juguete, bicicletas o consolas, no se mueven los columpios, todo está quieto en esta mañana de navidad. Escojo un cuento navideño de Auster, toma el lugar de Capra o Dickens.

    Auster recibe el encargo de escribir un cuento de navidad para el New York Times. Se plantea cómo escribir algo diferente a O.Henry o Dickens, cómo no caer en el sentimentalismo de este tipo de historias. Será su amigo Auggie Wren, con una historia sobre el azar y una cena navideña, quien le ayudará a completar el encargo.

    En este cuento de Navidad Auster mantiene sus señas de identidad, el azar y un personaje que se deja llevar por él, las historias dentro de historias, la escritura envolvente, las calles de Nueva York, detenerse para mirar alrededor. Cada día de los últimos años Auggie Wren fotografía la misma esquina, fotografía el tiempo. Le enseña a Auster sus doce álbumes, en un principio Auster sólo ve repetición, luego se da cuenta del paso del tiempo en ese pequeño espacio fotografiados, de la diferencia entre los días de semana y los fines de semana, el cambio de las estaciones y de las personas que aparecen cada día camino del trabajo, las diferentes luces.

    Auggie intenta ayudar a Auster con su cuento navideño. En un restaurante le habla de una persecución a un ladrón, de la cartera que pierde ese ladrón torpe con sus señas y fotografías familiares, de cómo la guardó durante meses en su casa y decide devolverla el día de navidad. Y en ese cruce con el azar, el encuentro con una anciana ciega y una cena navideña inesperada.

    En pocas páginas Auster escribe una historia en la que no pierde sus señas de identidad, que parece un pequeño capítulo de cualquiera de sus novelas, y nos acerca una navidad diferente, la delicadeza de un personaje que fotografía el tiempo y el azar que une a dos solitarios.

    La edición de booket cuenta con ilustraciones de Isol, no solo completan las palabras de Auster, también las ilumina.

    (Los columpios siguen quietos, ha parado de llover, extraño las risas en el parque)

    Si no miras con detenimiento, nunca conseguirás ver nada. Cogí otro álbum y me obligué a ir más lentamente. Presté atención a los detalles, me fijé en los cambios climáticos, observé las variaciones en el ángulo de la luz a medida que avanzaban las estaciones. Al cabo de un rato pude detectar sutiles diferencias en el flujo del tráfico, prever el ritmo de los diferentes días (la actividad de las mañanas laborables, la relativa calma de los fines de semana, el contraste entre los sábados y los domingos). Y luego, poco a poco, empecé a reconocer algunos rostros de la gente en segundo plano, los transeúntes camino de su trabajo, las mismas personas en el mismo lugar todas las mañanas viviendo un instante de sus vidas en el objetivo de la cámara de Auggie.
    Cuando llegué a conocerles, empecé a estudiar sus posturas, la manera como se conducían de una mañana a la siguiente, tratando de descubrir sus estados de ánimo por estos indicios superficiales, como si pudiera imaginar historias para ellos, como si pudiera penetrar en los invisibles dramas encerrados en sus cuerpos. Cogí otro álbum. Ya no estaba aburrido ni perplejo, como al principio. Comprendí que Auggie estaba fotografiando el tiempo, el tiempo natural y el tiempo humano, y lo hacía instalándose en una minúscula esquina del mundo y deseando que fuera suya, montando guardia en el espacio que había elegido para sí.
    Paul Auster
    El cuento de navidad de Auggie Wren (traducción de Ana Nuño. Booket, Seix Barral)

    dit a 

  • 4

    «Era riuscito a farsi prendere sul serio e quella era l'unica cosa che contava. Nessuna storia è falsa finché una sola persona ci crede».

    25 dicembre 1990. Paul Auster pubblica su commissione un racconto di Natale sul New York Times: Auggie Wren’s Christmas Story. Sedotto dalla storia, il regista Wayne Wang contatta Auster e il risultato, cinque anni dopo, è il film Smoke. Il film recupera i due personaggi del raccont ...continua

    25 dicembre 1990. Paul Auster pubblica su commissione un racconto di Natale sul New York Times: Auggie Wren’s Christmas Story. Sedotto dalla storia, il regista Wayne Wang contatta Auster e il risultato, cinque anni dopo, è il film Smoke. Il film recupera i due personaggi del racconto originale ma ne introduce di nuovi, e sostanzialmente racconta vicende diverse. Solamente alla fine, dopo i titoli di coda, in bianco e nero, il racconto di Auggie ricompare.

    Nel 1998, la francese Actes Sud ripubblica il racconto di Auster in un’edizione per l’infanzia, affidandolo alle illustrazioni di un talento locale, Jean Claverie. I suoi acquarelli riempiono con discrezione e savoir faire i disegni a matita, restituendoci peraltro, come l’illustratore si premura di specificare, i veri luoghi in cui si svolge la storia.

    Che è un piacere ritrovare, commovente, ironica e sorniona come la prima volta che l’abbiamo letta o ascoltata. La voce narrativa di Auggie (interpretato nel film da Harvey Keitel), da sola, è un piccolo capolavoro.
    Inoltre Auster riesce ancora una volta, e del resto questa era forse la fase migliore della sua carriera, a tornare sui suoi temi prediletti. Un esempio? Nella storia, Auggie scatta una fotografia all’angolo tra Atlantic Av. e Clinton St. alle sette del mattino, tutti i giorni per anni. Questo a me ricorda i progetti, fotografici o meno, di Sophie Calle, artista francese che di lì ad un paio d’anni Auster avrebbe inserito nel suo capolavoro Leviathan sotto le spoglie fittizie di Maria Turner.
    La sovrapposizione di (auto)biografia e finzione è una costante dell’opera di Auster. Quanto c’è di vero in questo racconto? I luoghi lo sono, a quanto pare. Lo scrittore fuma davvero i Schimmelpennick, che compra alla tabaccheria Brooklyn Cigar Company. E il personaggio di Auggie Wren era ispirato al vero proprietario del locale Auggie’s Jazz Bar*. Ma in fondo questo non è importante, perché “nessuna storia è falsa finché una sola persona ci crede”...

    p.s.: sono l'unico a ritenere quantomeno ironico che il NY Times abbia commissionato un racconto di Natale ad uno scittore ebreo?

    * http://en.wikipedia.org/wiki/Smoke_%28movie%29#Legacy e relative note.

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  • 4

    lo bueno si breve...

    un pequeño cuento de apenas 30 páginas, que sirvió como base para el guión de la película "Smoke". Al contrario de lo que es usual, que es preciso resumir un libro para llevarlo al cine, en esta ocasión se ha tratado de "extender" un libro para hacer de él una película, y es curioso conocer ambos ...continua

    un pequeño cuento de apenas 30 páginas, que sirvió como base para el guión de la película "Smoke". Al contrario de lo que es usual, que es preciso resumir un libro para llevarlo al cine, en esta ocasión se ha tratado de "extender" un libro para hacer de él una película, y es curioso conocer ambos, libro y película. El guión se hizo bajo la supervisión del autor.

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  • 5

    "Nessuna storia è falsa finché una sola persona ci crede"

    Se avete visto quel piccolo capolavoro che è "Smoke" allora vi ricorderete sicuramente di Auggie Wren, interpretato da un bravissimo Harvey Keitel.
    Questo breve racconto di Paul Auster apparve sul New York Times il giorno di Natale del 1990. Al regista Wayne Wang piacque così tanto che deci ...continua

    Se avete visto quel piccolo capolavoro che è "Smoke" allora vi ricorderete sicuramente di Auggie Wren, interpretato da un bravissimo Harvey Keitel.
    Questo breve racconto di Paul Auster apparve sul New York Times il giorno di Natale del 1990. Al regista Wayne Wang piacque così tanto che decise di trarne un film, che vide la luce nel 1995.
    Mi chiedo quanto ci sia di vero e quanto d'inventato in questa storia.
    A quanto pare Auggie Wren è realmente il gestore di una tabaccheria di Brooklyn dove Auster è solito acquistare i suoi sigari preferiti.
    Auster non credeva di essere capace di scrivere un racconto natalizio che fosse all'altezza di quelli di O'Henry e Dickens. Ma sono bastati un ladro, una macchina fotografica e un'anziana non vedente per ottenere un racconto perfetto. E Auggie Wren, ovviamente!

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  • 2

    Ehm. Così scialbo da essere imbarazzante. Suona molto verosimile ciò che viene raccontato all'inizio del libro, che Auster non se la sentisse tanto di scrivere una storia di Natale, "perchè le storie di Natale sono così stucchevoli"...
    Però poteva anche lasciar stare, eh.

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