House of Leaves

By

Publisher: Random House USA Inc

4.0
(546)

Language: English | Number of Pages: 709 | Format: Softcover and Stapled | In other languages: (other languages) French , German , Italian , Spanish , Dutch

Isbn-10: 0375703764 | Isbn-13: 9780375703768 | Publish date: 

Also available as: Hardcover , Paperback

Category: Fiction & Literature , Mystery & Thrillers , Science Fiction & Fantasy

Do you like House of Leaves ?
Join aNobii to see if your friends read it, and discover similar books!

Sign up for free
Book Description
Years ago, when House of Leaves was first being passed around, it was nothing more than a badly bundled heap of paper, parts of which would occasionally surface on the Internet. No one could have anticipated the small but devoted following this terrifying story would soon command. Starting with an odd assortment of marginalized youth -- musicians, tattoo artists, programmers, strippers, environmentalists, and adrenaline junkies -- the book eventually made its way into the hands of older generations, who not only found themselves in those strangely arranged pages but also discovered a way back into the lives of their estranged children.Now, for the first time, this astonishing novel is made available in book form, complete with the original colored words, vertical footnotes, and newly added second and third appendices.The story remains unchanged, focusing on a young family that moves into a small home on Ash Tree Lane where they discover something is terribly wrong: their house is bigger on the inside than it is on the outside.Of course, neither Pulitzer Prize-winning photojournalist Will Navidson nor his companion Karen Green was prepared to face the consequences of that impossibility, until the day their two little children wandered off and their voices eerily began to return another story -- of creature darkness, of an ever-growing abyss behind a closet door, and of that unholy growl which soon enough would tear through their walls and consume all their dreams.
Sorting by
  • 4

    Esageratamente folle, e follemente esagerato. Le note, le divagazioni di Johnny, le appendici finali, tutti barocchismi che rendono questo "romanzo" un testo davvero unico. Per non parlare della dispo ...continue

    Esageratamente folle, e follemente esagerato. Le note, le divagazioni di Johnny, le appendici finali, tutti barocchismi che rendono questo "romanzo" un testo davvero unico. Per non parlare della disposizione grafica delle parole in alcune parti della narrazione, davvero geniali.
    Letto in un mese abbondante, ha saputo carpire la mia attenzione, nonostante la pesantezza di alcune sue parti.

    said on 

  • 4

    Iba a realizar mi pequeña crítica de la casa de hojas, pero me encontré con un artículo de Jorge Carrión. Tras darle muchas vueltas, creo que lo mejor es compartir el artículo.

    I. Una aventura literar ...continue

    Iba a realizar mi pequeña crítica de la casa de hojas, pero me encontré con un artículo de Jorge Carrión. Tras darle muchas vueltas, creo que lo mejor es compartir el artículo.

    I. Una aventura literaria
    La casa de hojas es una novela con personalidad múltiple. De sus muchos niveles narrativos hay tres fundamentales: el de Will Navidson y su alucinante experiencia familiar en una casa mutante; el de Zampanò, comentarista obsesivo de la película que filmó Navidson sobre su vivencia; y el de Jonnhy Truant, que heredó por error los materiales de Zampanò y se convirtió en editor y cocreador del libro que estamos leyendo. Ese sería un posible resumen de una novela imposible de resumir.

    Artefacto posmoderno, escritura ergódica, vuelta de tuerca a la tradición vanguardista del texto diseñado además de escrito, la ópera prima de Mark Danielewski, publicada en Estados Unidos en el año 2000 y traducida al fin al castellano, se mueve entre el terror, la metaliteratura, la historia de amor, el ensayo académico con notas a pie de página, la literatura de viajes, el descenso a los infiernos, la parodia, el misterio, el relato de formación, la epistolaridad, la poesía y el cine, entre otras formas y géneros narrativos. Consciente de esa multiplicidad programática, si tuviera que elegir uno solo de sus géneros, sería el de la novela de aventuras. Porque los dos protagonistas de la obra, Navidson y Truant, tienen en común su condición de aventureros. Y el hecho de que sean incapaces de encontrar consuelo en la idea de hogar.

    Fotógrafo de guerra, Navidson ha trabajado siempre en solitario, saltando de conflicto en conflicto como de oca en oca, alejado de su esposa y de sus hijos por culpa de su adicción a la adrenalina. Seductor trasnochado, Truant es un huérfano acostumbrado a la violencia física desde niño, que ha vivido en Alaska y ha viajado por los albergues y los burdeles de Europa, antes de instalarse en Los Ángeles como tatuador y dedicarse a los clubs nocturnos y las drogas de diseño. Ambos acometerán al final de la novela sendos viajes definitivos, sobre los cuales podremos decir lo que se dice sobre las fotografías de Navidson: "pagó un elevado precio en forma de relaciones perdidas, también concibió estampas hermosas y dignas de nuestro tiempo".

    La aventura del fotógrafo deviene cinematográfica, literaria, artística, radicalmente contemporánea. El propio concepto de aventura se expande. El escritor se convierte en un deportista de alto riesgo. Los cruces entre géneros y lenguajes son continuos: buena parte de la materia textual juega con el lenguaje académico; entre la fascinación y la ironía se lleva a cabo una écfrasis, una descripción de la película apócrifa, El expediente Navidson, en que conviven el resumen argumental, la interpretación de las imágenes, la reproducción del guión o de entrevistas y el comentario erudito. Pero esos cruces son menos importantes que los que se producen, como un cortocircuito constante, con la voz de Truant a pie de página. Porque su enunciación es desenfadada, informal, canalla, en contraste con la seriedad de los profesores y críticos que van desmenuzando la historia de Karen, Will, los niños y el resto de aventureros que acuden a La Casa con el objetivo de desentrañar su secreto. Las dos historias se retroalimentan simbólicamente, se impulsan mutuamente para elevarse hacia el sobresentido: "Yo estoy siguiendo otra cosa. Tal vez paralela. Posiblemente armónica. Ciertamente personal".

    Al cabo, no obstante, todos esos entrecruzamientos son todavía menos importantes que los que encienden chispas entre el interior y el exterior del libro. La aventura del terror se vuelve aventura en los confines del lenguaje. No es de extrañar que en cierto momento se utilice un ejemplar de La casa de hojas para alimentar una hoguera, creando página a página unos instantes de iluminación fugaz ("Una extraña luz escanea cada página, memorizándolo todo mientras los caracteres se retuercen hasta convertirse en ceniza"). Porque La Casa, la aventura, los personajes, las tramas, las digresiones ensayísticas, los poemas visuales y el resto de textos sólo existen para provocar una ráfaga de preguntas: ¿Es posible El Libro en nuestra época? ¿Tiene sentido la aventura de albergar historias en casas de hojas? ¿No son todas las novelas del siglo XXI judíos errantes en busca de hogar?

    II. Melville, Borges, Bachelard
    El modelo directo de La casa de hojas es Moby Dick. Por ambición estética e intelectual, por extensión cetácea, porque mutatis mutandis la Gran Ballena Blanca se transforma en la Gran Casa Negra. El Capitán Ahab y Will Navidson comparten la obsesión por derrotar al enemigo multiforme y embarcan en el proyecto a los mejores arponeros y exploradores que son capaces de reclutar. Pero en el siglo XIX los monstruos todavía podían ser más materiales que abstractos, rastreables según rutas oceánicas; y en nuestro cambio de era -en cambio- impera una virtualidad ingobernable. El viaje de los aventureros protagonistas es al corazón de unas tinieblas gaseosas, semánticamente inestables. Como en la obra de Conrad, hay alguien que ha atravesado la frontera y alguien que, gracias a ese ejemplo negativo, será capaz de permanecer a unos milímetros de la fuerza oscura. O tal vez no sea tan sencillo: nunca sabremos quién es Kurtz y quién es Marlow. La locura de Navidson se traducirá en mutilaciones físicas; la de Truant, la percibiremos en los ojos de los otros, como su amigo Lude, testigo de su arrebato. De hecho, protagonizará otra de las infinitas novelas que hay dentro de la novela: una de vampiros. Porque Truant se identifica con Zampanò, que consagró sus últimos años al libro que leemos, a la película que diseccionó y que tal vez no exista, a oscuras, a tientas, como un bibliotecario ciego o como un vampiro cada vez más parecido a Jonnhy.

    La casa de hojas es una novela genéticamente cervantina, como demuestra la inclusión de poemas y cartas en los apéndices finales -junto con collages y elementos plásticos. Pero no se trata de un modelo directo, sino atravesado por Pierre Menard, autor del Quijote, el cuento de Borges que cambió nuestro modo de leer la tradición literaria. Lo borgeano invade con alusiones explícitas la novela; los tigres se multiplican como lo hacen las obras apócrifas; la figura que ordena la ficción y la metaficción es el laberinto; la ironía y el humor tiñen las discusiones canónicas y hermenéuticas. "¿Por qué volvió Navidson a la casa?", se pregunta uno de los narradores, y la respuesta es triple, pues hay tres escuelas de pensamiento al respecto: el Alegato Kellog-Antwerk, los Criterios Bister-Frieden-Josephson y la Teoría Haven-Slocum.

    Junto con Borges, el autor más citado es Gaston Bachelard. Si Pierre Menard... brinda herramientas de reconstrucción de las tradiciones artísticas que confluyen en la novela, La poética del espacio se reivindica como la principal fuente teórica del proyecto. Se trata de pensar la casa como laberinto semiótico y psicológico. Se trata de espacializar la propia lectura. Si es cierto que en el cambio del siglo XX al nuestro ocurre un giro espacial, La casa de hojas insiste en él, subrayando la experiencia lectora como una vivencia en el espacio, similar a la arquitectónica o a la teatral. Aunque incluye pasajes sobre la infancia de los personajes, o un diario de 1610 que reconstruye la historia colonial de la zona donde se erigiría la casa, la novela es mucho más topográfica que histórica.

    La filosofía francesa contemporánea está continuamente presente en la obra de Danielewski, como un ruido de fondo, marcando la diferencia, recordándonos que el arte no busca suplantar la realidad, sino analizarla, enfocarla, distorsionarla, mirarla con extrañeza: "la representación nunca reemplaza a la cosa; únicamente ofrece distancia y, en casos muy contados, perspectiva". Los poemas visuales, las notas a pie de página o las fotografías enfatizan lo caleidoscópico, lo cuántico, los cambios de escala y de punto de vista. Por supuesto, es central su montaje. Ese equilibrio, precario pero efectivo, entre piezas tan distintas. La casa de hojas se puede leer como una versión actualizada y mucho más narrativa de El almuerzo desnudo, en que lo psicodélico ya no forma parte del proceso de producción, sino que se incorpora en las tramas. En una de ellas aparecen los fanáticos, los fans de la película, que han convertido el libro en un objeto de culto. El autor introduce, pues, tanto la recepción crítica como la pasional de la obra. Nuevos cruces, nuevos cambios de dirección: la novela como circuito laberíntico, como circulación de múltiples sentidos. En una de esas rutas de lectura avanzamos desde la dimensión física (científica) de La Casa, la que se puede calcular, explorar y cartografiar para un documental de National Geographic, hacia su naturaleza teológica (la casa es Dios). Desde la novela conradiana de aventuras, hasta el Infierno de Dante, pasando por Borges y -a través de él- por tantísimos otros. Dándole la vuelta una y otra vez a las miles de tradiciones que llamamos Tradición. Al final Orfeo será mujer: Beatriz carnal y madre, tras besar a otro con lujuria, buscará y rescatará a su marido, Dante.

    III. Una lectura retrasada
    La traducción de House of leaves en este 2013, en la brillante versión de Javier Calvo y gracias al esfuerzo conjunto de las dos editoriales españolas que -junto con Mondadori- están publicando la literatura norteamericana afín a Danielewski, nos obliga a reflexionar sobre el retraso. Recordemos que en el 2001 se publicó Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer, que contiene el famoso ensayo de David Foster Wallace sobre la narrativa de la imagen; y al año siguiente, La broma infinita, una novela mucho más difícil, excéntrica y antinarrativa que La casa de hojas. Si en esos momentos se hubiera publicado en nuestra lengua, ese marco teórico se hubiera visto reforzado por la obra que mejor lo traducía a la práctica artística; y la comparación hubiera sido odiosa pero elocuente. Pero no fue así. Hemos tenido que esperar más de una década. La secular tendencia de la cultura hispánica a lo diferido.

    Durante ese lapso, no obstante, la novela ha sido leída y comentada por escritores como Vicente Luis Mora, René López Villamar, Germán Sierra o Juan Francisco Ferré. El documental apócrifo en que Camille Paglia, Anne Rice, Harold Bloom, Jacques Derrida, Hunter S. Thompson o Stanley Kubrick opinan sobre El expediente Navidson -de hecho- es el modelo de la parte central de Karnaval, lo último de Ferré. Cuando el año pasado le preguntaron a Danielewski qué muerte reciente de escritor lamentaba más, respondió: la de Roberto Bolaño. Extraño pero cierto: la novela que más se parece a La casa de hojas no la firman Pynchon, Barth, Gaddis o Foster Wallace. Se titula 2666, también es de una enorme ambición, también parte de Borges y también inyecta sexo y humor a raudales como antídotos contra el Horror. El centro que Danielewski adjudica a una película, Bolaño lo ocupa con la obra de Archimboldi. Los anillos saturnianos que rodean esos núcleos son afines: discusiones académicas, chistes, viajes absurdos, muchísima violencia, el arte como una aventura al límite, como funambulismo sin red de seguridad.

    La obra maestra de Danielewski es, literalmente, un hipertexto. Es decir: un supertexto. Un texto cuyo único hogar posible es un libro. Un meteorito anacrónico. Una apuesta a todo o nada. Sin embargo los ecos de sus contenidos, sus personajes, sus historias y, sobre todo, su Casa, pueden iluminar o rastrearse en todo tipo de productos culturales contemporáneos. Releyéndola he pensado en la arquitecturas de Cube, en los cambios genéricos de Holy motors y en los espacios terroríficos que se van metamorfoseando en American horror story. Pero el diseño narrativo que más se parece al que propone La casa de hojas es el de otra serie, Perdidos. Porque, como J.J. Abrams, Danielewski entendió que una obra contemporánea tiene que suponer un reto intelectual a largo plazo para sus lectores y sembró el texto de enigmas; y desarrolló foros donde discutirlos; y expandió la ficción más allá del libro en papel que supuestamente debía contenerla. La traducción al español de esos misterios, que recurren al acróstico, al código morse y a otras variadas formas de criptografía, abre una nueva fase en la recepción de una novela que no se agota. Y que así, extendiéndose en sus significados, se reafirma como digna de nuestro tiempo.

    said on 

  • 3

    Una masturbazione cerebrale....

    Cantavo Bertoli "E le masturbazioni cerebrali, le lascio a chi e' maturo al punto giusto...". Ecco ho trovato questo libro una masturbazione cerebrale e forse io non sono maturo al punto giusto per co ...continue

    Cantavo Bertoli "E le masturbazioni cerebrali, le lascio a chi e' maturo al punto giusto...". Ecco ho trovato questo libro una masturbazione cerebrale e forse io non sono maturo al punto giusto per comprenderlo. Mea culpa... Brillante ed interessante in alcuni punti, noiosissimo e fuori di testa in altri. Ammetto di avere saltato a piè pari alcune parti. In definitiva non mi ha convinto perché non mi ha appassionato nella lettura.

    said on 

  • 4

    Just 'reading' this book is only the beginning... if you are obsession-prone you'd better avoid it, or maybe it's just the book for you. Of course you could just enjoy the story, but the book needs di ...continue

    Just 'reading' this book is only the beginning... if you are obsession-prone you'd better avoid it, or maybe it's just the book for you. Of course you could just enjoy the story, but the book needs digging to bring up what lies beneath the surface, maybe few millimeters deep, maybe meters deep. I'll need to read it again during a holiday period though, so I can have the chance to have the time to really submerge myself in the process. Ramblings, lists, references, quotes, puzzles.. Recommended.

    said on 

  • 4

    Assaggi da Mark Z. Danielewski. Five easy peaces di “Casa di foglie”

    https://correzionedibozze.wordpress.com/2016/01/26/assaggi-da-mark-z-danielewski-five-easy-peaces-di-casa-di-foglie/

    said on 

  • 4

    No es un libro; es un laberinto en el que perderse.

    Cada cierto tiempo aparecen escritores que intentan romper moldes y buscar nuevos caminos de expresión dentro del mundo de la narrativa. Es así desde Cervantes, pasando por Sterne y siguiendo por Joyc ...continue

    Cada cierto tiempo aparecen escritores que intentan romper moldes y buscar nuevos caminos de expresión dentro del mundo de la narrativa. Es así desde Cervantes, pasando por Sterne y siguiendo por Joyce. Yo no creo que Danielewski esté a la altura de éstos, pero lo menos que se puede decir de él es que su intento merece mucha atención.
    Esta novela está formada por un texto repleto de aristas en el que los lectores poco pacientes y que no tengan ganas de jugar, se perderán con facilidad. La historia va sobre un espacio vivo, laberíntico, interminable y oscuro, y así mismo se nos presenta la narración: el autor juega con distintas tipografías, tamaños de letras, colores de texto, disposición en cajas, vacíos, inclinaciones de las líneas..., todo ello organizado muy eficazmente, con frecuencia con la intención de meternos en un lío muy similar al que viven los personajes, a caballo entre lo fantástico y lo paranoico.
    Los personajes-narradores forman trío muy variado: Navidson, Johnny Truant y Zampanò, ese anciano ciego, de rasgos borgianos... Son tres creaciones soberbias, particularmente el segundo de ellos.
    El libro es una parodia feroz de los estudios académicos universitarios, con sus notas aclaratorias y referenciales tan sesudas y lucidas, que se amplían unas a otras y nunca terminan; con sus digresiones amplificadas hasta el extremo sobre asuntos tan variados con el eco, los laberintos, la arquitectura, la geología y los componentes minerales de las rocas del planeta.
    Se atisban evidentes referencias a obras literarias y ensayísticas muy variadas, sobre todo del mundo de la ficción fantástica: hay rastros de Lovecraft, Poe, Stephen King... Es en definitiva un libro inmenso que requiere de mucha paciencia y rompe con la tradición de la lectura lineal, puesto que obliga al lector a saltar de unas páginas a otras sin aparente orden, y dentro de una misma página, con frecuencia, el texto se disloca y salta de una esquina a otra. Muy lúdico y muy eficaz en relación con el argumento que plantea y los efectos paródicos que intenta conseguir. El lector corre el riesgo, y a veces cae en la tentación, de dejar partes sin leer, pero puede cometer el error de perderse fragmentos que son verdaderamente valiosos, tanto por su intención literaria, como por el papel que desempeñan en la trama para conocer mejor las motivaciones de los personajes. En este sentido, mención especial merece, desde mi punto de vista, la sección de Las cartas de la Institución Three Attic Whalestoe.
    Por último, es obligado hacer referencia al trabajo EXTRAORDINARIO que han llevado a cabo el traductor Javier Calvo, y sobre todo, los editores. Es impresionante el formato del libro con su aglomeración de imágenes, fotos y juegos tipográficos. Hay que agradecerles que hayan puesto a disposición de los lectores españoles una novela tan costosa de llevar al papel con características idénticas a la versión original americana.

    said on 

  • 5

    All'inizio sbagliavo: cercavo una storia che mi coinvolgesse e pensavo che anomalie tipografiche, note e noticine inserite dall'autore rallentassero troppo il ritmo della narrazione. Questo però non è ...continue

    All'inizio sbagliavo: cercavo una storia che mi coinvolgesse e pensavo che anomalie tipografiche, note e noticine inserite dall'autore rallentassero troppo il ritmo della narrazione. Questo però non è solo un racconto di genere horror, è anche questo e allo stesso tempo qualcosa di più.

    Altro errore: pensare che le storie raccontate nel libro si disponessero una dentro l'altra come "un gioco di scatole cinesi" (qualcuno ha scritto "senza intersecarsi"). Le storie in realtà interagiscono una con l'altra, e in fondo la storia è una sola, dall'inizio alla fine.

    Un libro in cui simboli primari (quelli legati a luce/buio, caldo/freddo, sopra/sotto, spazio e tempo misurabili/illimitati) sono raccontati con un linguaggio e una sensibilità contemporanei (romanzo come forma spuria e potenzialmente onnicomprensiva; linguaggio del cinema, delle avanguardie e della critica d'arte, della filosofia della complessità e della mente, ...).

    Un peccato che questo libro non venga ristampato, una fortuna che esistano le biblioteche (alla faccia di chi lo rivende a cifre improponibili)

    said on 

  • 3

    Podría decirse que la auténtica tensión, el terror psicológico y el suspense se concentran mayormente en la introducción, ya que el resto de toda la historia es una tomadura de pelo de lo más paranoic ...continue

    Podría decirse que la auténtica tensión, el terror psicológico y el suspense se concentran mayormente en la introducción, ya que el resto de toda la historia es una tomadura de pelo de lo más paranoica, como leer "el proyecto de la bruja de Blair" o cualquier película-documental similar.

    said on 

Sorting by
Sorting by