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La colazione dei campioni

ovvero: Addio, triste Lunedì!

Di

Editore: Feltrinelli (I Narratori)

4.1
(829)

Lingua:Italiano | Numero di pagine: 276 | Formato: Paperback | In altre lingue: (altre lingue) Inglese , Spagnolo , Tedesco , Francese , Portoghese

Isbn-10: 8807016893 | Isbn-13: 9788807016899 | Data di pubblicazione:  | Edizione 1

Traduttore: Attilio Veraldi

Disponibile anche come: Altri , Copertina rigida

Genere: Fiction & Literature , Humor , Science Fiction & Fantasy

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Descrizione del libro
Uno dei personaggi preferiti di Vonnegut, l'alter ego Kilgore Trout, scopre con orrore che Dwayne Hoover, un folle venditore di macchine del Midwest,prende sul serio la sua narrativa. Hoover impazzisce del tutto quando legge un romanzo di Trout nel quale Dio rivela che la Terra è abitata esclusivamente da robot e che vi agisce un solo uomo, una cavia di cui Dio studia le reazioni per capire quale altro tipo di mondo si potrebbe creare al posto di questo. Naturalmente il venditore di macchine è convinto di essere l'unico umano. Il risultato è una feroce satira che ci consegna la visione dell'autore americano sulla guerra, il sesso, il razzismo, il successo e la politica negli Stati Uniti, suggerendoci come vedere la verità.
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  • 4

    http://despuesdelnaufragio.blogcindario.com/2014/06/01578-desayuno-de-campeones-kurt-vonnegut.html


    Desayuno de campeones es un viaje y un encuentro entre dos hombres, es la locura, la sorna y las reflexiones de Vonnegut sobre la patria, el ser humano, las religiones, la guerra, el racismo, ...continua

    http://despuesdelnaufragio.blogcindario.com/2014/06/01578-desayuno-de-campeones-kurt-vonnegut.html

    Desayuno de campeones es un viaje y un encuentro entre dos hombres, es la locura, la sorna y las reflexiones de Vonnegut sobre la patria, el ser humano, las religiones, la guerra, el racismo, la creación, la sensación de que nada puede parar el desastre al que nos dirigimos, la voz de Vonnegut que pone en solfa nuestras creencias, que se divide entre escritor y personaje, que mezcla ternura con ironía, que dibuja banderas, bombachas, anos y parece que le está contando a un grupo de niños nuestras debilidades, es un escritor que quiere quitarse de encima todo lo que tiene en la cabeza al llegar a los cincuenta años y mezcla tiempos y realidades hasta que confluyen en un punto.

    Etcétera.

    ***

    Hay algo en Vonnegut que me atrapa, su sentido del humor, su forma de ver la vida, su forma de escribir donde parece que no hay un centro, que todo está desordenado, las escenas surrealistas y los personajes que pasan de un libro a otro. Vonnegut pasó por el suicidio de su madre, sobrevivió al bombardeo de Dresde y mira al ser humano con una distancia socarrona, la sorpresa por las acciones que nos definen y nuestra estupidez, la sensación de que la vida podría ser más amable. En Desayuno de campeones conviven escritores de ciencia ficción con vendedores de automóviles, hombres que se travisten los fines de semana con dueños de cines porno, ex convictos que creen en la tierra de las hadas con ricos con robots y el Creador del Universo, pintores de un solo cuadro y el propio Vonnegut que mira a sus personajes desde una mesa y decide su pasado y su futuro, les salva o les condena, se presenta ante ellos y les pregunta por su mayor deseo.

    En el piano bar, atisbando a través de mis goteras un mundo de mi propia creación, articulé la palabra esquizofrenia.
    El sonido y la apariencia de esa palabra me habían fascinado durante años. Tenía el sonido y la apariencia de un ser humano estornudando en una tormenta de copos de jabón.
    No sabía con certeza si tenía esa enfermedad, y no lo sé ahora. Pero sabía y sé esto: lo estaba pasando pésimo por no concentrarme en detalles de la vida que tenían importancia inmediata, y por negarme a creer lo que creían mis vecinos.

    ***

    Desayuno de campeones es el encuentro entre Kilgore Trout y Dwayne Hoover y, entre medias, las explicaciones de Vonnegut sobre las creencias y las costumbres del ser humano con pequeñas definiciones y dibujos, los argumentos de disparatadas novelas de ciencia ficción, la mejor de ellas, la humanidad es, en realidad, una masa de robots inventada por Creador del Universo para poner a prueba al único ser humano real. Trout aún no es famoso, vive en un cuchitril, viaje en un par de camiones a una feria del arte, Hoover está al límite de la locura, vende coches y un libro de Trout que habla de robots por seres humanos le hace asumir otra realidad.

    ***

    Vonnegut ataca la estupidez humana con un humor despiadado, escribe Desayuno de campeones como una mezcla entre novela y enciclopedia para tontos, no hay una forma estable sino un caos de personajes, historias y reflexiones y etcétera.

    Al acercarme a mis cincuenta años, yo estaba cada vez más enfurecido y confundido por las decisiones imbéciles que tomaban mis compatriotas. Y de pronto llegué a compadecerme de ellos, pues entendí cuán inocente y natural era que se portaran de modo tan abominable, y con resultados tan abominables: hacían todo lo posible por vivir como la gente inventada por los libros de narrativa. Por eso los americanos se baleaban con frecuencia: era un cómodo recurso literario para poner fin a los cuentos y los libros.
    ¿Por qué el gobierno trataba a tantos americanos como si sus vidas fueran tan desechables como un pañuelo de papel? Porque así era como los autores solían tratar a los actores secundarios en sus historias inventadas.
    Etcétera.
    Una vez que comprendí el motivo por el que Estados Unidos se estaba transformando en un país tan peligroso e infeliz de gente que no tenía nada que ver con la vida real, decidí evitar la narración de historias. Escribiría sobre la vida. Cada persona sería tan importante como las demás. Todos los hechos tendrían el mismo peso. Nada sería excluido. Que los demás pusieran orden en el caos. Yo pondría caos en el orden, y creo que lo he logrado.
    Si todos los escritores hicieran eso, quizá los ciudadanos que no se dedican a la literatura comprenderían que no hay orden en el mundo que nos rodea, sino que en cambio debemos adaptarnos a los requerimientos del caos.
    Es difícil adaptarse al caos, pero es posible. Soy prueba viviente de ello: es posible.

    ( … )

    En cuanto a mí: había llegado a la conclusión de que no había nada sagrado en mí ni en ningún otro ser humano, de que todos éramos máquinas condenadas a colisionar una y otra vez. Por falta de algo mejor que hacer, nos hacíamos fanáticos de las colisiones. A veces yo escribía bien sobre las colisiones, y eso significaba que yo era una máquina de escribir en buen estado. A veces escribía mal, y eso significaba que era una máquina de escribir en mal estado. Yo era tan poco sagrado como un Pontiac, una ratonera o un torno.
    Kurt Vonnegut
    Desayuno de campeones (traducción de Carlos Gardini. La bestia equilatera)

    ha scritto il 

  • 5

    In this period I had to work hard. I had to face with many problems. But, back home late at night, Breakfast of Champions was there, waiting for me. And all went quiet.
    Listen, this is a tale of a meeting of two lonesome, skinny, fairly old white men on a planet which is dying fast. Tale wr ...continua

    In this period I had to work hard. I had to face with many problems. But, back home late at night, Breakfast of Champions was there, waiting for me. And all went quiet.
    Listen, this is a tale of a meeting of two lonesome, skinny, fairly old white men on a planet which is dying fast. Tale written by Philboyd Studge or Kilgore Trout or The Creator of the Universe and then, by Vonnegut himself. And so on. Ah ah ah.
    Half Swift half Voltaire of the second half of twentieth century, Kurt Vonnegut never fails to amuse me, to surprise me.
    P.S What a coincidence, I read this book when approaching my fiftieth birthday, just like the author when he wrote the book.

    ha scritto il 

  • 4

    Quanto al racconto s’intitolava L’idiota ballerino. Come tanti altri racconti di Trout, trattava d’un tragico fallimento in fatto di comunicazione.
    Ecco la trama: una creatura di nome Zog arriva sulla Terra su un disco volante per spiegare come evitare le guerre e curare il cancro. Porta qu ...continua

    Quanto al racconto s’intitolava L’idiota ballerino. Come tanti altri racconti di Trout, trattava d’un tragico fallimento in fatto di comunicazione.
    Ecco la trama: una creatura di nome Zog arriva sulla Terra su un disco volante per spiegare come evitare le guerre e curare il cancro. Porta queste sue informazioni da Margo, un pianeta i cui abitanti conversano tra loro emettendo scoregge e ballando il tip-tap. Zog sbarca di notte nel Connecticut. Ha appena messo piede a terra che vede una casa in fiamme. Vi si precipita dentro, scoreggiando e ballando il tip-tap, per avvertire gli abitanti del terribile pericolo che corrono. Il padrone di casa gli spacca il cranio con una mazza da golf.

    ha scritto il 

  • 3

    Vonnegut lascia la briglia sciolta alla sua penna e vaga di divagazione in divagazione nella terra di nessuno della follia umana, ammassando pagine e pagine di episodi e storielle che però faticano a saldarsi assieme in un romanzo compiuto onde passare dalla categoria "cazzeggio" a quella più nob ...continua

    Vonnegut lascia la briglia sciolta alla sua penna e vaga di divagazione in divagazione nella terra di nessuno della follia umana, ammassando pagine e pagine di episodi e storielle che però faticano a saldarsi assieme in un romanzo compiuto onde passare dalla categoria "cazzeggio" a quella più nobile di "satira corrosiva".

    Rispetto a "Mattatoio n. 5", "La colazione dei campioni" si rivela infatti un passo indietro per diverse ragioni. Prima di tutto la debolezza dello stolido personaggio principale che lascia il lettore del tutto indifferente. Dwayne Hoover vive in un universo parallelo che non incrocia mai il nostro cammino e non riesce a suscitare nessuna emozione nel lettore, di orrore o di empatia che sia per tutta la lunghezza della storia.

    Poi per la frammentarietà del racconto, che si perde nei tremila rivoli dei singoli aneddoti spesso del tutto privi di interesse; per la presenza di numerosi personaggi grotteschi ma fini a loro stessi, senza nessun tipo di impatto sul racconto; e infine per la mancanza di quel tocco di genio capace di tenere tutto assieme mettendolo in una prospettiva spiazzante per il lettore.

    Di interessante c'è l'esperimento metaletterario, anche se non sono sicuro che sia il termine esatto, dell'autore che entra nel proprio romanzo rivelandosi ai propri personaggi come il Creatore dell'Universo. A proposito di personaggi, mi son piaciuti molto Kilgore Trout e le sinapsi dei suoi racconti assurdi ma insomma, non basta a riscattare il romanzo dai suoi limiti principali.

    Alla fine le perplessità vincono su tutte le altre considerazioni e per me vale giusto tre stelline di cui mezza, almeno, di stima.

    ha scritto il 

  • 3

    ✰✰✰ e 1/2

    In questo libro c’è il gioco di uno scrittore che riunisce tutta la spazzatura sociale e culturale della società e dei suoi stessi libri.
    Lo fa con la sua solita scrittura leggera e grottesca e con una quantità di disegnini.
    Il che, disse Vonnegut, avrebbe aiutato nella lettura anche ...continua

    In questo libro c’è il gioco di uno scrittore che riunisce tutta la spazzatura sociale e culturale della società e dei suoi stessi libri.
    Lo fa con la sua solita scrittura leggera e grottesca e con una quantità di disegnini.
    Il che, disse Vonnegut, avrebbe aiutato nella lettura anche i 40 milioni di analfabeti ancora presenti negli USA.

    In un paese in disfacimento, due uomini, bianchi, solitari e sufficientemente anziani percorrono strade che li porteranno ad incontrarsi. Uno, Hoover, concessionario d’auto sta per andare del tutto fuori di testa. L’altro è lo scrittore di fantascienza Kilgore Trout, mitologia perenne di Vonnegut, che sta andando alla conferenza che lo riconoscerà come autore di genio.

    Oltre i personaggi, pure io sono sfinita.

    ha scritto il 

  • 4

    "bene poi anche Trout disse la sua cosa giusta < una volta io ero un protezionista (ecologista).Piangevo e mi lamentavo per le aquile calve che la gente ammazzava con fucili automatici dagli elicotteri etutte quelle cose lì, ma alla fine mi sono arreso.A Cleveland c'è un fiume così inquinato c ...continua

    "bene poi anche Trout disse la sua cosa giusta < una volta io ero un protezionista (ecologista).Piangevo e mi lamentavo per le aquile calve che la gente ammazzava con fucili automatici dagli elicotteri etutte quelle cose lì, ma alla fine mi sono arreso.A Cleveland c'è un fiume così inquinato che una volta l'anno prende fuoco.Prima la cosa mi disgustava , ora ci rido....Mi sono reso conto che Dio non è protezionista (ecologista), così chiunque lo è commette sacrilegio e perde tempo.Hai mai visto uno di quei Suoi vulcani o uragani o trombe marine? Hai mai sentito parlare delle ere glaciali che Lui organizza ogni mezzo milioni di anni? Di DIo non dell'uomo. Magari, proprio quando avremo ripulito i nostri fiumi, Lui farà prendere fuoco a tutta la galassiacome un colletto di celluloide."

    "Una volta capito cosa rendeva così pericolosa l'america, che cosa la rendeva una nazione infelice, decisi di evitare di scrivere romanzi.Avrei scritto della vita.Ogni personaggio sarebbe stato importante quanto gli altri.Che mettessero gli altri ordine nel caos,io avrei messo caos nell'ordine, invece , come credo di aver fatto. Se tutti gli scrittori facessero così,allora forse i cittadini estranei al mestiere di scrivere capirebbero che non c'è ordine nel mondoche ci circonda, che dobbiamo invece adattarci alle esigenze del caos.E' difficile adattarsi al caos, ma è possibile. Io ne sono la prova vivente: è possibile."

    "noi americani abbiamo bisogno di simboli pieni di colori, tridimensionali e succosi. Ma più di tutto noi bramiamo simboli che non siano stati avvelenati dai grandi peccati che la nostra nazione ha commesso, come la schiavitù e il genocidio e la negligenza criminale e le vistose avidità e astuzie commerciali"

    ha scritto il 

  • 3

    Non ho afferrato bene il senso di questo libro. Sarà la mia scarsa concentrazione, sarà il leggere un libro in lingua, sarà Vonnegut (conosco i miei polli), ma la sensazione finale è di caos più totale. D'accordo Kurt, ce l'hai detto nell'introduzione che "questo libro è il regalo che mi faccio p ...continua

    Non ho afferrato bene il senso di questo libro. Sarà la mia scarsa concentrazione, sarà il leggere un libro in lingua, sarà Vonnegut (conosco i miei polli), ma la sensazione finale è di caos più totale. D'accordo Kurt, ce l'hai detto nell'introduzione che "questo libro è il regalo che mi faccio per il mio cinquantesimo compleanno" e che "a cinquant’anni sono programmato a comportarmi in modo infantile: vilipendere il “Vessillo a stelle e strisce” [l’inno nazionale americano], scarabocchiare una bandiera nazista, un buco di culo e tant’altre cose", però forse si esagera!

    La storia narra dell'incontro tra uno squattrinato scrittore di fantascienza di nome Kilgore Trout e il rivenditore d’auto Dwayne Hoover, o, per meglio dire, di tutto ciò che accade nell'attesa di questo annunciato incontro. Gli avvenimenti sono innumerevoli, spesso paradossali e coinvolgono tantissimi personaggio secondari, ma a volte sembrano fin troppo scollegati tra loro. Questo di sicuro non rende l'ironia di Vonnegut meno divertente, anzi, tale aspetto della scrittura dell'autore americano è spesso risaltata dagli innumerevoli disegni sparsi nelle pagine del libro nonché dagli "intermezzi" rappresentati dalle trame dei racconti di Trout. È proprio attraverso di essi che la maggior parte delle volte, prendono forma le numerose frecciate verso la società americana, il razzismo, la guerra e i mass media.

    Ci sarebbe da aggiungere che mlti dei personaggi presenti nel libro sono vecchie conoscenze dei romanzi di Vonnegut e che, in questo regaalo per i propri cinquant’anni, l’autore ha deciso di dare un particina anche a sé stesso. Insomma, chi ha amato Vonnegut per altre opere, sicuramente potrà ritenere la colazione di campioni una lettura estremamente gradevole, gli altri vedranno in questo libro solo un regalo che l’autore ha fatto a sé stesso per il suo compleanno.

    ha scritto il 

  • 3

    E' impregnato di tristezza o.o mi faceva venire una depressione tale mentre lo leggevo, che mi ha un po' rovinato la lettura. Ok, egoista io che mi aspettavo una bella narrativa da un libro che probabilmente è stato pensato per dare espressione ad altro ù_ù

    ha scritto il 

  • 4

    "Gli avevo dato una vita che non valeva la pena di vivere, ma gli avevo anche dato una ferrea volontà di vivere. Era questa una combinazione abbastanza diffusa sul pianeta Terra." (p. 76)

    "A volte il Creatore dell’Universo mi lascia perplesso." (p. 154)

    ha scritto il 

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