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Mars on meidän

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Publisher: WSOY

3.9
(561)

Language:Suomi | Number of Pages: 277 | Format: Mass Market Paperback | In other languages: (other languages) English , Italian , German , Spanish , French , Dutch

Isbn-10: 9510187631 | Isbn-13: 9789510187630 | Publish date: 

Category: Fiction & Literature , Science Fiction & Fantasy

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Book Description
Mars on meidän on yksi Philip K. Dickin varhaistuotannon mestariteoksista. Romaanin tapahtumat sijoittuvat Marsissa sijaitsevaan siirtokuntaan, jonka asukkaiden pelkoja ja arkisia tavoitteita Dick kuvaa elävästi karuja olosuhteita vasten. [...]

Mars on meidän on mustan huumorin terästämä kuvaus avaruuden uudisasukkaista. Dick on luonut planeetasta oman maailmansa, jolla ei ole mitään tekemistä Bradburyn ja Burroughsin Marsien kanssa.
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  • 4

    Un romanzo di fantascienza che potrebbe benissimo non esserlo, per questo sono riuscita a finirlo!
    Gli esseri umani in parte sono emigrati su Marte, hanno formato colonie e sottomesso i nativi (che vengono chiamati blackman), ma sono sempre gli stessi esseri umani assetati di potere e irrispettos ...continue

    Un romanzo di fantascienza che potrebbe benissimo non esserlo, per questo sono riuscita a finirlo! Gli esseri umani in parte sono emigrati su Marte, hanno formato colonie e sottomesso i nativi (che vengono chiamati blackman), ma sono sempre gli stessi esseri umani assetati di potere e irrispettosi della vita. La storia gira intorno ad un bambino autistico e la sua visione dissociata del mondo circostante. Uno dei potenti di Marte cercherà di usarlo per prevedere il futuro e aumentare i suoi affari. Vita e morte, passato e presente si alternano e la sensazione che rimane alla fine della lettura è un po’ di amarezza per quelle vite emarginate.

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  • 3

    Un'opera discreta di Dick: la confusione tra reale e allucinatorio, il ruolo ambiguo delle figure femminili e l'alienazione sono presenti anche qui e ben sviluppate. La pecca principale del romanzo è il ritmo narrativo: per i primi tre quarti assistiamo ad uno sviluppo lento ed alla pittura di un ...continue

    Un'opera discreta di Dick: la confusione tra reale e allucinatorio, il ruolo ambiguo delle figure femminili e l'alienazione sono presenti anche qui e ben sviluppate. La pecca principale del romanzo è il ritmo narrativo: per i primi tre quarti assistiamo ad uno sviluppo lento ed alla pittura di un affresco desolante sulla condizione umana su marte senza coinvolgimento e piuttosto noioso per poi risolvere l'intreccio (abbastanza banale) nelle ultime 40 pagine. Da leggere per gli appassionati ma sconsigliato a chi si accosta per la prima volta a PKD

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  • 0

    Un libro decisamente incasinato: tra personaggi schizofrenici, pseudoviaggi nel tempo e psicosi varie, seguire il filo (...il filo..) è decisamente complesso. Una piccola delusione deriva dal fatto che di "marziano" c'è ben poco, anzi nulla
    , potrebbe essere ambientato ovunque, non è fantascienza ...continue

    Un libro decisamente incasinato: tra personaggi schizofrenici, pseudoviaggi nel tempo e psicosi varie, seguire il filo (...il filo..) è decisamente complesso. Una piccola delusione deriva dal fatto che di "marziano" c'è ben poco, anzi nulla , potrebbe essere ambientato ovunque, non è fantascienza sotto nessun aspetto. Alla fine mi ha lasciato un po' così, non si può dire che sia brutto, ma del tutto diverso da quello che uno si aspetta. boh, non so dare un giudizio così a caldo, sarebbe da rileggere più avanti per capire meglio ( ma non lo farò mai).

    said on 

  • 4

    http://despuesdelnaufragio.blogcindario.com/2012/11/01217-tiempo-de-marte-philip-k-dick.html


    En Tiempo de Marte Dick habla de paranoia y autismo, de un niño cuyo tiempo interior no coincide con el exterior y no puede comprender ni interactuar con el mundo que le rodea, de un hombre en el a ...continue

    http://despuesdelnaufragio.blogcindario.com/2012/11/01217-tiempo-de-marte-philip-k-dick.html

    En Tiempo de Marte Dick habla de paranoia y autismo, de un niño cuyo tiempo interior no coincide con el exterior y no puede comprender ni interactuar con el mundo que le rodea, de un hombre en el abismo de la locura que a veces se pierde en el tiempo, de un Marte sucio, fronterizo, caciquil, un mundo que es el futuro y no admite anomalías, de tierras conquistadas y nativos marcianos que vagan por el desierto, de tierras vírgenes por conquistar. Si Bradbury traslada la conquista de América a Crónicas Marcianas, Dick se acerca a aquellas historias de la conquista del oeste. La voz de Bradbury es limpia y fatalista, la de Dick fragmentada, desmañada desesperada.

    Dick divide la historia en varias voces y miradas. No hay héroes ni villanos de una pieza, sólo hombres y mujeres desubicados metidos en un enigma que desconocen e intentan esclarecer, actúan a impulsos sin saber realmente qué ocurre a su alrededor, si aquello que viven es real o una mentira de su mente. En Tiempo de Marte hay un niño autista capaz de trastocar el tiempo, una lucha por el agua y el territorio virgen, un técnico que sufre brotes esquizofrénicos y ve despedazado el orden del espacio y el tiempo, mujeres que viven en granjas solitarias y miran el paisaje desértico a través de las ventanas y se preguntan qué hacen en aquel planeta, contrabandistas y sindicalistas, objetos que se reconstruyen una y otra vez por la falta de nuevas piezas, robots que ejercen de maestros, campos de reclusión para aquellos niños anómalos que hay que esconder porque Marte es sinónimo de futuro y perfección.

    Los momentos más extraños y alucinados de Tiempo de Marte son las visiones del niño autista y del técnico psicótico, el tiempo parece despedazarse en sus visiones, el niño amedrentado porque no ve el tiempo que le rodea sino el futuro, la muerte que le espera a él y a cada rincón de ese planeta (la muerte como un edificio abandonado en mitad de una montaña rocosa), el técnico que no puede controlar algunos de sus ataques, se desconecta de la realidad, el tiempo se frena y ve los cuerpos como extraños mecanismos que se pudren piel adentro. El tiempo y el espacio producen fragilidad, ruido y laberintos.

    Decía Bolaño sobre Tiempo de Marte: Dick es el primero, y si no el primero, el mejor, en hablar sobre la percepción de la velocidad, la percepción de la entropía, la percepción del ruido del universo, en "Tiempo de Marte", donde un niño autista, como un Jesucristo mudo del futuro, se dedica a sentir y a sufrir la paradoja del tiempo y del espacio, la muerte a la que todos estamos abocados (Entre paréntesis, anagrama).

    Para serle franco, Papá Bueno, yo emigré a Marte porque tuve un episodio esquizofrénico a los veintidós años, cuando trabajaba para el Emporio Corona. Estaba al borde del colapso. Tuve que mudarme de un complejo urbano a un sitio más sencillo, más libre, un lugar primitivo de frontra; o emigraba o me volvía loco. Ese edificio cooperativo: ¿se imagina una cosa que agrupa, piso sobre piso, como un rascacielos, y con tanta gente como para necesitar supermercado propio? Yo me volví loco en la cola de la librería. Todo el mundo, Papá Bueno, hasta la última persona de esa librería y del supermercado... vivía en el mismo edificio que yo. Era una sociedad de un solo edificio, Papá Bueno. Y hoy el edificio es pequeño comparado con otros que han construido. ¿Qué me dice? - Vaya, vaya -dijo el Papá Bueno meneando la cabeza. - Le diré qué pienso yo -dijo Jack-. Pienso que esta Escuela Pública y ustedes, las máquinas docentes, van a criar una nueva generación de esquizofrénicos, descendientes de gente como yo, que se está adaptando muy bien a este planeta. Como preparan a los niños para un medio ambiente que no existe, les van a dividir la mente en dos. Además ese medio ya no existe ni en la Tierra; está obsoleto. Pregúntele al docente Whitlock si una inteligencia auténtica no tiene que ser práctica. Yo he oído decir eso: que la inteligencia debe ser una herramienta de adaptación.

    ( … )

    Ahora comprendo qué es la psicosis: una alienación total de la percepción respecto de los objetos del mundo exterior, sobre todo de los objetos que importan: la gente afectuosa. ¿Y qué ocupa su lugar? Una espantosa preocupación por... el inacabable ascenso y descenso de la marea del propio ser. Por los cambios que surgen dentro y sólo afectan al mundo interior. Es una escisión tal de los dos mundos que ninguno registra los movimientos del otro. Ambos siguen existiendo, pero cada cual por su cuenta. Es la detención del tiempo. El fin de la experiencia, de cualquier cosa nueva. Una vez que una persona se vuelve psicótica, ya nunca le ocurrirá nada. Y yo estoy en el umbral de eso. Tal vez siempre ha sido así; estaba implícito en mí desde el comienzo. Pero este niño me ha llevado muy lejos. Mejor dicho, he llegado muy lejos a causa de él. Una identidad coagulada, fija e inmensa que borra todo lo demás y ocupa todo el campo.

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  • 4

    Dovrei essere impegnato nella recensione di “Cronache Marziane” di Ray Bradbury ed invece… Mi ritrovo a descrivere le impressioni restituite da “Noi marziani” di Philip Dick.


    Questa premessa in quanto avevo deciso di leggere lo scritto di Bradbury ma, causa “errore” del bibliotecario, mi s ...continue

    Dovrei essere impegnato nella recensione di “Cronache Marziane” di Ray Bradbury ed invece… Mi ritrovo a descrivere le impressioni restituite da “Noi marziani” di Philip Dick.

    Questa premessa in quanto avevo deciso di leggere lo scritto di Bradbury ma, causa “errore” del bibliotecario, mi sono ritrovato in mano il libro di Dick. Posso dire, nell’errore, di essere stato fortunato in quanto mi sono imbattuto nel testo dell’amato Dick e, di non minore importanza, in una lettura che non conoscevo ma che appartiene ad uno dei periodi di maggiore prolificità dell’autore.

    Infatti “Noi Marziani” porta con sé, ben visibili, i tratti distintivi della produzione dickiana; ha tutta la visionarietà tipica dei migliori scritti dell’autore e lancia il lettore in quello spazio fantascientifico enormemente vicino ad una diretta evoluzione dei nostri, attuali, tempi.

    Ecco quindi che la Marte colonizzata, la popolazione che ne calpesta il suolo e cerca, dopo un lungo viaggio spaziale, di iniziare qui una nuova esistenza e di trasformare un ambiente inospitale in un luogo vitale, simile a quella terra abbandonata volontariamente od a seguito di alcuni raggiri, appare la perfettamente logica prosecuzione di un progresso già in atto in quest’epoca, il traguardo di un percorso che nasce dai nostri giorni e si snoda, con continuità, attraverso quello che per i protagonisti è un passato e, per il lettore, un futuro molto prossimo.

    La credibilità del futuro presentato da Dick traspare anche dalle problematiche che assalgono le umanità che animano la vicenda… Dalla bramosia di potere e ricchezza alla vanità, dal narcisismo alla volontà di evadere da un sistema sociale opprimente e soffocante, dall’eccitante brivido del tradimento alla tristezza che, successivamente, assale il peccatore, dalla voglia di vendetta alle turbe psicologiche, è un continuo parallelismo tra l’oggi ed un realistico domani.

    Una buona lettura che, però, non mi sento di annoverare tra i migliori testi, da me letti, dell’autore. Una storia che decolla rapidamente ma, procedendo con le pagine, rallenta poco a poco, lasciando un retrogusto di accartocciamento, quasi si perdesse, essa stessa, nell’autismo del piccolo Manfred e nella distorta visione temporale che anima la narrazione. Al contrario, è (come sempre) da premiare la capacità di Dick di far smarrire il lettore, di sballottarlo in un labirinto dove realtà e fantasia si intrecciano inestricabilmente, dando vita ad una mescolanza dove qualsiasi ipotetico riferimento è in continua mutazione, impegnato ad assumere sembianze differenti in base al punto dal quale lo si osserva.

    Un Dick “a sorpresa”, sicuramente positivo ma che non riesce a folgorarmi come, invece, sa fare di solito.

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  • 5

    .... e se il mondo reale fosse il risultato delle fantasie di uno schizofrenico

    Martian time-Slip, 1964

    Solo uno che ha avuto esperienze psicotiche poteva scrivere questo libro.Un po diverso da altri romanzi di Dick; meno confusione e più fascino e nostalgia.

    said on 

  • 4

    Un altro libro di PKD, di qualità discreta, con molte delle topiche ricorrenti dell’autore: la confusione tra vero e apparente (declinata nella variante schizofrenica, come in Follia per sette clan), i paradossi temporali, la lotta del protagonista debole e “perdente” per non soccombere in ...continue

    Un altro libro di PKD, di qualità discreta, con molte delle topiche ricorrenti dell’autore: la confusione tra vero e apparente (declinata nella variante schizofrenica, come in Follia per sette clan), i paradossi temporali, la lotta del protagonista debole e “perdente” per non soccombere in un mondo aggressivo e vorace. Però, in effetti, chi è il vero protagonista del libro? Jack Bohlen, il meccanico timido e complessato e incline alla schizofrenia? Oppure Arnie Kott, l’egoista e lubrico capo del sindacato idraulici che agisce con metodi mafiosi e vuole sfruttare tutto e tutti per i suoi fini? L’interrogativo è lecito perché alla fine, con quello che mi sembra uno dei rari happy end della produzione di PKD, il primo, ricompensato per il suo atto iniziale di generosità verso i poveri Bleekman, gli autoctoni di Marte, vince; e il secondo soccombe, a causa di un’inaspettata e fortuita ritorsione alla sua prepotenza. E allora chi era davvero il perdente?

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  • 2

    Sarà anche uno dei più famosi di Dick ma io l'ho trovato molto deludente. Troppo didascalico per i primi tre quarti, con alcune trovate che oggi appaiono invecchiate e con qualche personaggio gettato un po' alla rinfusa nell'intreccio. Ma anche coi protagonisti non va meglio. Non sono mai riuscit ...continue

    Sarà anche uno dei più famosi di Dick ma io l'ho trovato molto deludente. Troppo didascalico per i primi tre quarti, con alcune trovate che oggi appaiono invecchiate e con qualche personaggio gettato un po' alla rinfusa nell'intreccio. Ma anche coi protagonisti non va meglio. Non sono mai riuscito davvero a empatizzare con nessuno di loro, a parte che per brevi paragrafi. Nelle ultime pagine però devo ammettere che il romanzo si riprende parecchio.

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  • 5

    Siamo tutti marziani!

    Riporto di seguito il commento di una brava autrice, Carlotta Servidei, su un capolavoro della letteratura mondiale, ovvero "Noi Marziani". Io aggiungo che la fantascienza di qualità è un genere capace di spiegare, con singolare linguaggio espressivo, la realtà dell'uomo presente, i suoi dubbi, l ...continue

    Riporto di seguito il commento di una brava autrice, Carlotta Servidei, su un capolavoro della letteratura mondiale, ovvero "Noi Marziani". Io aggiungo che la fantascienza di qualità è un genere capace di spiegare, con singolare linguaggio espressivo, la realtà dell'uomo presente, i suoi dubbi, le sue paure, le speranze, l'angoscia e l'amore, in modo profondo e originale pertinente ad un genere che erroneamente si considera subalterno alla letteratura che non sia di genere. Ubik, per esempio, ci permette di fare un viaggio nei meandri dell'inconoscibile, del confine tra vita e morte, del sogno. Un viaggio che diventa reale, e non sarebbe potuto divenirlo senza la fantascienza, che non diviene un puro escamotage, ma una parte della realtà vera, di quella tangibile, ma in una dimensione dell'essere diversa. Senza la fantascienza di Dick non sarebbero possibili i suoi mirabolanti viaggi nel mondo vero (vero?), quello materiale.

    Tutti, almeno una volta nella vita, abbiamo cercato di comprendere chi è diverso da noi. Con tenacia o, in certi casi, con leggerezza abbiamo tentato di immergerci nella mente di un altro. Ma che sensazione dà il vivere i pensieri, il guardare le proiezioni mentali, il provare i sentimenti di un diverso per eccellenza ovvero di un malato mentale? Se avete nutrito questa curiosità o la sperimentate, ora la potrete soddisfare in pieno leggendo le pagine di questo romanzo futuristico e nello stesso tempo straordinariamente realistico e attuale di Philip K. Dick. Sarà un viaggio inquietante questo fondersi del vostro essere con quello del piccolo e autistico Manfred: vedrete ciò che i vostri occhi di “sani” non vi consentono di scorgere. Sarà una caduta verso l’inferno dell’uomo, verso l’alienazione e la desolazione del futuro dove niente germoglia e tutto è rovina. Sarà il percorso di alcuni personaggi del libro tra cui Jack, alter ego dell’autore, vittima di attacchi di panico e di allucinazioni (magistralmente descritti) ad abbattere sempre più le barriere tra la realtà e l’immaginazione in un gioco perverso e ipnotizzante. Jack è il prodotto di una società che classifica, svilisce, stritola l’individuo. Un personaggio a cui ci si affeziona subito, fragile, bisognoso d’amore, che si sforza di superare i suoi problemi e che, con tenacia ammirevole, cerca di emergere dalla sua schizofrenia per raggiungere la sponda della vita sana. Una vita che, seppur misera, vale sempre la pena di essere vissuta. Così continuiamo a sorvolare insieme a lui i deserti sconsolatamente ostili di Marte, osserviamo i canali, la chiusa di scarsa e lenta acqua marrone e siamo circondati da insegnanti meccanici che, con le loro menti sterili, schematizzano e cristallizzano ogni cosa; siamo i testimoni di una società che si rifugia in un conformismo nevrotico per sfuggire al caos della propria vacillante identità. Cosa è rimasto dell’umanità? Come si farà ad uscire dal buio di un’esistenza vuota, mediocre, artificiale? La risposta è nel finale di questo coinvolgente romanzo che lascia il segno. E’ un finale sommesso, pacato, quello di Dick. Un finale che non sembra proporci nulla ma che, a guardare bene, tra le righe, ci spiega che la salvezza è stata sempre a portata di mano. E’ la comunicazione, l’amicizia, l’unione, il dono salvifico che noi uomini dobbiamo tutelare per poter aspirare ad un futuro migliore.

    said on 

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