Fascinante colección de relatos escritos entre 1975 y 1990 (excepto La vida y la muerte de Marcelino Iturriaga, de 1968, cuando el autor contaba 16 años). Son algunos de mis predilectos del volumen: La dimisión de Santisteban, un relato de fantasmas (o mejor dicho de un solo fantasma) en la mejor trContinue
Fascinante colección de relatos escritos entre 1975 y 1990 (excepto La vida y la muerte de Marcelino Iturriaga, de 1968, cuando el autor contaba 16 años). Son algunos de mis predilectos del volumen: La dimisión de Santisteban, un relato de fantasmas (o mejor dicho de un solo fantasma) en la mejor tradición inglesa, nacionalidad a la que pertenecen algunos de los autores más visitados por Javier Marías; Gualta que recuerda el William Wilson, de Poe; Un epigrama de lealtad, otro de mis favoritos, ya que a pesar de su sabor literario, de su sabor a cuento, es, en cierto modo, la novelización de algo que debió más o menos corresponder punto por punto con la realidad: John Gawsworth, el olvidado autor (de existencia real) que ya apareció en Todas las almas acabó efectivamente sus dias como vagabundo en Londres y en alguna ocasión debió en efecto señalar, a través del cristal de alguna librería (tal y como sucede en el cuento) alguna de sus obras, que ya no podría comprar, a sus camaradas indigentes; en Mientras ellas duermen, que da título al volumen, aparece de nuevo el Marías más plástico, más miniaturista: su delicado y preciso pincel crea turbadoras escenas y personajes animados por motivaciones fascinantes y terribles; en una noche de amor, lo sobrenatural amenaza con derribar el débil y delgado tabique que lo separa de lo real y lo cotidiano...en definitiva, catorce cuentos, catorce espléndidas miniaturas que saben fascinarnos no sólo con lo bello, sino con lo enigmático y extraño, y aún con lo terrible y atroz.