Así, Piezas Desequilibradas, como su nombre puede hacernos intuir, es ( salvo en el caso del último relato de la compilación) un compendio de historias protagonizadas por personajes en cuyo interior siempre hay algo que no funciona del todo bien. No son el Mal encarnado, el "desequilibrio" en cuesti
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Así, Piezas Desequilibradas, como su nombre puede hacernos intuir, es ( salvo en el caso del último relato de la compilación) un compendio de historias protagonizadas por personajes en cuyo interior siempre hay algo que no funciona del todo bien. No son el Mal encarnado, el "desequilibrio" en cuestión bien puede ser una simple fobia que marca la conducta de quien la sufre; de hecho, es imposible encontrar a un personaje que pueda ser calificado de malvado, al menos, entre los citados roles protagónicos. Tampoco son monstruos "clásicos", ni apenas elementos puramente fantásticos, el mal está en nuestra sociedad; en la realidad que nos rodea;está en las drogas; en los programas de testimonios que se nutren de las miserias humanas, en la incomprensión, en un mundo que acepta cualquier barrabasada como arte, si se lo envuelven en el paquete adecuado; en nuestra propia mente. El "monstruo" con el que nos encontramos es esa "pieza desequilibrada" , aquellos a los que muchas veces etiquetamos de perdedores. De haber sido sometidos a las circunstancias ambientales o a los estímulos apropiados, nosotros mismos podríamos ser ese monstruo. Y es por eso, y por algunos momento puntuales de crudeza, que Piezas Desequilibradas puede no ser una antología adecuada para los lectores de estómago sensible.
Cuentos Inhumanos se perfila como un producto diferente desde su misma presentación. Para empezar, huye de las portadas más abigarradas y coloristas, en favor del blanco roto, que recuerda a un lienzo, sobre el que destaca la maravillosa y compleja ilustración que sirve de portada y en la que tienen
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Cuentos Inhumanos se perfila como un producto diferente desde su misma presentación. Para empezar, huye de las portadas más abigarradas y coloristas, en favor del blanco roto, que recuerda a un lienzo, sobre el que destaca la maravillosa y compleja ilustración que sirve de portada y en la que tienen representación, más o menos evidente, los distintos cuentos que componen la antología. Después tenemos la contraportada, una sinopsis en las que los propios autores manifiestan la imposibilidad, tras cerca de una decena de intentos, de dar una sinopsis que pueda definir lo que este libro oculta en su interior. Luego, aunque pueda chocar que resalte tal cosa, está su peso, bastante mayor de lo que uno espera en un volumen relativamente fino, pero es que las ilustraciones que forman parte de este libro requieren un papel a su altura y Saco de Huesos ha sabido dárselo.
¿Qué hay sobre el contenido? , podéis preguntaros. Pues una primera forma de definirlo sería que está a la altura de su continente y no solo en calidad. Lo segundo, confirmar que los autores no estaban en absoluto desacertados a la hora de afirmar que era difícil dar una semblanza de lo que esta recopilación alberga en su interior. Podría decirse que el término " antología" se queda corto para definir este producto, inexacto, aunque tampoco podemos calificarlo de "fix-up" , los relatos no son un retales de una mega historia común. Aunque se le acerca. No hay una gran trama que lo interconecte todo, pero si una unidad entre relatos que va más allá de que todos sean historias ilustradas, hay algo más, una cualidad onírica, tanto en la narrativa como en los maravillosos dibujos surrealistas que la acompañan, también cierto halo de insanía, de asomarse al mal que anida en nuestro interior, más acentuado en unos relatos que en otros. Por eso, la lectura de estos Cuentos Inhumanos recuerda más a una noche de sueños especialmente vividos y heterogéneos que a nada, salvo tal vez las maravillosas escenas oníricas que Salvador Dalí diseñara para Recuerda, de Alfred Hitchcock. Esta semejanza se acentúa al ser algunas de las piezas escenas más que relatos en el sentido más clásico de la palabra.
Esta cualidad de relatos fuertemente ligados los unos con los otros hacen que, en opinión de quien esto suscribe, sea sino erróneo, si un tanto incompleto abordar el un análisis de esta antología despiezándola; se pierde la perspectiva global, como un mosaico que fuésemos viendo tesela a tesela Por eso, prescindiré de analizar cada relato por separado y me limitaré a esbozar más adelante los que más poso me han dejado.
Como conjunto, podía decirse que Cuentos Inhumanos es un libro de digestión lenta. Se lee con agrado, se devora incluso, pero, como un buen vino, lo empezamos a apreciar en su justa medida cuando notamos el retrogusto que nos ha dejado en el paladar. Si lo dejamos macerar en nuestra memoria nos damos cuenta de que algunos relatos que nos pasaron un tanto desapercibidos en la lectura, son ahora unos de los que más poso nos han dejado, y para bien. Es algo que me ocurrió también tras leer Alarido de Dios. El estilo directo contundente y desprovisto de artificios de Vilar-Bou logra que su obra se lea con rapidez, pero también que perdure en nuestra memoria y, solo a partir de ese momento, comencemos a apreciar todo el subtexto que contiene. Las ilustraciones que acompañan cada relato acentúan esa sensación de perdurabilidad, de retrogusto artístico, impactándonos y anidando en nuestra memoria, convirtiendo la lectura de este libro en una experiencia casi única.
Tal vez por eso no sea un libro para todos los públicos, pero merece la pena intentar darle una oportunidad a esta obra tan singular.
Profanando el Sueño de los Muertos, no es un análisis del cine de terror patrio, sino un análisis exhaustivo de todo el cine fantástico en nuestro país. O lo que les lo mismo, una obra en la que tienen cabida tanto Macelino, pan y vino, como la saga de Waldemar Danisky, pasando por El Sonido de la M
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Profanando el Sueño de los Muertos, no es un análisis del cine de terror patrio, sino un análisis exhaustivo de todo el cine fantástico en nuestro país. O lo que les lo mismo, una obra en la que tienen cabida tanto Macelino, pan y vino, como la saga de Waldemar Danisky, pasando por El Sonido de la Muerte.
Profanando el sueño de los muertos es,por tanto, y gracias a este enfoque y a su notable calidad, una de esas obras que se merece un hueco en el "fondo de estantería" del aficionado al género, especialmente de aquellos que seguimos en fase de aprendizaje sobre el mismo.
Lo primero que es preciso señalar, no obstante, es que no estamos ante un glosario de películas, ni nada que se le parezca, tampoco es un compendio de reseñas de obras fundamentales del género, por lo que no es uno de esos libros que podamos extrapolar como "guía cinematográfica" , el menos de un modo directo ( que si indirecto). Profanando el Sueño de los Muertos es, ante todo, un ensayo sobre el cine de género en nuestro país,. desde la perspectiva de su evolución histórica, dando primacía a los autores y obras principales de cada periodo. Aunque, no están ausentes del mismo obras menores, surgidas muchas veces a la estela de películas de renombre o , incluso, fundacionales, erigiéndose de este modo Profanando el Sueño de los Muertos como una obra de una densa en información, pero que nos es presentada en una forma amena y cuidada a un tiempo que hace que la lectura siempre sea agradable y perdamos la noción de estar leyendo "un estudio": El que Sala se muestre como un crítico que, si bien no se corta cuando tiene que dar una opinión negativa sobre una obra, no caiga nunca en los excesos o las descalifcaciones, también facilita bastante la digestión de esta obra, ya que el lector nunca verá "agredidos" sus gustos.
¿Cómo se articula este ensayo arriba mencionado? Al menos en mi opinión, de un modo que permite estructurar la información de un modo conciso , lógico y, al menos para mí, cómodo. Sala realiza una primera división, como ya he comentado, por periodos históricos, que coinciden exactamente con décadas, pero casi , casi. Luego, cada capítulo tiene subapartados que bien analizan una corriente propia de la época, bien la obra de un director concreto , desarrollada dentro de ese periodo, que resulta fundamental para la evolución del género. En estos últimos casos, se analizan también, con mayor o menor profusión, obras surgidas a la estela del mencionado creador o más o menos paralelas a estas. Las semblanzas de películas que van surgiendo a lo largo del ensayo, si bien tienen una orientación "critica", están también centradas en situar cada obra dentro de su contexto autoral, histórico, artístico incluso, e, incluso, en su peso dentro de la evolución del género en España. Lo causará que al lector que se acerqué a este ensayo, pueda picarle el gusanillo de realizar por su cuenta un acercamiento diferente a películas ya vistas, amén de descubrir alguna nueva o entender mejor el resultado final de otras. La estructura, como ya digo, resulta idónea para ver el fantástico español en perspectiva, si bien tiene como contraprestación el obligar al autor a "partir" la obra de algunos directores en varios capítulos ( como Alex de la Iglesia o Agustín Villaronga) , lo que puedo no gustar a todo el mundo. Aunque, personalmente, se me antoja una decisión acertada, dado el enfoque histórico del libro.
No se dejen engañar por el achuchable “animalico” que protagoniza la portada de esta obra. Texturas del Miedo es una antología de relatos de terror no un tratado sobre catedrales góticas. Aunque lo que sí es cierto es que la gárgola bien puede servir de metáfora de lo que encontraremos dentro de las
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No se dejen engañar por el achuchable “animalico” que protagoniza la portada de esta obra. Texturas del Miedo es una antología de relatos de terror no un tratado sobre catedrales góticas. Aunque lo que sí es cierto es que la gárgola bien puede servir de metáfora de lo que encontraremos dentro de las tapas de este libro:, terror, y del bueno, presentado con un estilo tan cuidado como florido, un poco recargado en ocasiones, pero asombrosamente armonioso, cual imponente catedral.
Conozco a Nacho Cid desde hace un tiempo, hemos coincido en proyectos comunes como (Per)versiones y en algunas antologías como el Beso, sin olvidar que forma parte del equipo de Los Zombies no saben leer, publicación con la que colaboro como crítico de cine. Toda esta experiencia no solo me ha servido para conocer a un tipo estupendo, sino también a uno de los escritores que más admiro. No obstante, ninguna de estas dos circunstancias, y desde luego no la primera, condicionará esta reseña. Dejando esto claro, procedamos al análisis del libro en sí. La primera impresión general que uno tiene al leer la última página de este libro es que estamos ante un compendio de relatos con una calidad global más que notable, algo muy, muy destacable si tenemos en cuenta que no solo nos encontramos ante un monográfico, sino que además es un monográfico de un autor joven. Lo segundo, lo bien distribuidos que están los relatos en cuanto a longitud, temática o ritmo. No es baladí esta última cuestión, creo que el efecto general de muchas antologías se ve perjudicado menudencias como colocar dos relatos con características similares muy juntos, o dos historias de gran longitud sin uno o dos relatos más cortos en medio para recobrar un poco de aliento. En esta antología esto no pasa, se lee con agilidad y con agrado, sin llegar a tener la molesta sensación de estar leyendo una variación sobre el relato anterior. Huelga decir, que esa sensación de heterogeneidad, no solo demuestra la habilidad del autor como compilador ( pues suya es la elección del orden, según creo) sino también da cuenta de la versatilidad de su pluma. Teniendo esto claro, pasemos a dar unas breves notas sobre cada cuento.
El Placer de comer: Ya conocía este cuento del proyecto (Per)versiones. Cuentos Populares y me pareció una de las aproximaciones más sobrecogedoras y crueles de un cuento infantil. Durante todo el relato se respira una atmósfera densa, opresiva, el lector no puede dejar de leer, pero poco a poco va notando como un escalofrío, nada dulce, trepa poco a poco por su columna vertebral, hasta llegar a un final que puede gustar más o menos, pero que cierra la historia con coherencia. Es, sin duda, un relato genial, aunque en la misma base de su genialidad, está su Espada de Damocles. La historia de atrapa en la primera lectura, sí, lo mismo que su atmósfera, pero también pueden provocar que hasta el lector más curtido (entre los que me incluyo) pueda plantearse el realizar una relectura del mismo.Yo, de momento, llevo dos intentos vanos de realizar tal relectura desde que leí el cuento por primera vez para el citado proyecto (Per)versiones. El quimérico autoestopista: Tras la claustrofobia del relato anterior, nos trasladamos a una historia más introspectiva pero mucho menos opresiva. Un cuento cortito, pero con mucho jugo, una historia que te atrapa y que te pide releerla para recrearte en los juegos que establece y en su final, que no desvelaré pero es de esos que te dejan con una sonrisilla cruel en los labios.
La Clase de las tres: Creo que cualquiera que haya estudiado una carrera y que haya tenido clases a horas tan desafortunadas como las que da nombre al título se sentiría un poco identificado con esta historia. Más ligero, al menos en apariencia, que los anteriores, este cuento es ante todo la catarsis en estado puro y la prueba de que el autor no solo es un mago de las atmósferas y un buen autor de obras introspectivas, sino que también tiene buena mano para las escenas más movidas.
La mujer violeta: Tal vez este sea el relato que menos me ha convencido de la antología. El estilo de la prosa vuelve a ser impecable, sin embargo, la trama en sí trabaja con mimbres más típicos del terror actual y la historia se hace, por tanto, más predecible. Por otro lado, y esto es muy personal, el estilo de dialogo desnudo, sin casi acotaciones, que usa el autor en este relato, no me termina de convencer, sobre todo por el peso que tienen los mismos en la historia. Por un lado, los diálogos más que integrase en la trama se abren como heridas en la prosa, no se integran; por otro al ser bastante “tipicos”, los personajes más que como tales, se ven como “roles” vacíos de humanidad y al lector puede llegar a no importarle el destino de los mismos, y por ende la historia en sí, al no llegar a verlos como clichés.
De repente mi casa se convirtió en un árbol de llagas. El primer relato largo de la antología. Una historia emparentada con el horror rural que tarda algo en entrar en calor pero que, cuando lo hace, se convierte en una montaña rusa de sensaciones que atrapa al lector cual mosca en una telaraña. De estilo algo menos barroco que otros integrantes de la selección, salvo un párrafo puntual, lo mejor de esta historia es el cuidado equilibrio que el autor logra entre crudeza y tacto y la atmósfera malsana que se intuye aún antes de que el horror estalle. Como pequeño fallo, al igual que en el anterior, los diálogos fallan un poco, en parte por su desnudez, en parte porque tienen un tono más cinematográfico que literario y, juntando ambos elementos, no logran resultar del todo naturales. En ese aspecto, hay un monólogo que se hubiese visto beneficiado además, de algún punto y aparte para permitir respirar a personaje y lector y que el diálogo se “oyera” más natural. Aún así, el relato brilla a gran nivel sobre todo en una impactante segunda mitad.
Alma de Cereal: Tal vez una de las piezas más emblemáticas de su autor desde que le valiera ganar el II Certamen Monstruos de la Razón en la categoría del Terror, premio del jurado. Poético, cruel, excesivo en algún momento puntual, es una pequeña delicatessen que merece la pena paladear con detenimiento. Al contrario que en sus dos precedentes, aquí los hidalgos fluyen a la perfección y delimitan con brillantez a los personajes que interactúan en la historia.
Cuando nos quedamos solos: Un cuento de horror con mimbres clásicos realmente delicioso. Atmosférico, sobrecogedor y con un final que se te queda calvado en la retina.
Lejano, salvaje Oeste: Otro de los relatos largos. No me explayaré mucho sobre él porque cualquier cosa que diga solo podría estropear la experiencia del lector. Solo recomendarles que se dejen llevar por la historia y la disfruten como yo la disfruté.
Feel de Horror Experience: Puede que no sea uno de los mejores, pero es uno de los que más he disfrutado. Un brillante juego sobre el horror en sí y con un toque cifi de lo más agradable.
Miedo: Otra pieza de tintes clásicos y con ciertas reminiscencias a leyendas patrias que podría trasladarse perfectamente al medio radiofónico para convertirse en un pequeño clásico del horror radiado.Si les gusta la experimentación, y no son de temperamento asustadizo, les propongo un juego: léanse esta historia justo antes de ponerse a dormir, así se saborea mejor.
Cayendo del cielo: Una historia de tintes Bergmanianos más cercana a la fantasía que al horror propiamente dicho, lo que también se traduce en un estilo menos barroco que el de otros cuentos. Como en la Mujer Violeta los diálogos tienen aquí un peso importante, pero, al contrario que en aquella, estás resueltos con verdadera maestría, lo que hace que la historia funcione y, por qué no decirle, toque un poco la fibra sensible del lector.
Nueva Carne: Otro relato que es mejor disfrutar con las menos referencias posibles. Solo cuatro palabras: humor negro del bueno.
Basilio Figueroa: Como en las buenas comilonas, Nacho se reserva lo mejor de su menú para el final. Más de cincuenta páginas que se leen de carrerilla por un lector que quedará tan maravillado como alucinado. Kafkiano, delirante, genial, un poco expresionista también, una experiencia única que no dejará indiferente a ningún lector.
Unos últimos apuntes rápidos. La Edición de Saco de Huesos resulta muy cuidada tanto en la forma, como en la revisión de los textos. Si pudiese achacarle un “pero” sería uno muy personal: podría ser interesante adjuntar la fecha de escritura de cada relato. No sé a otros lectores, pero al menos a mí me gusta analizar la evolución, temática o artística, que van teniendo los autores con el paso de los relatos y los años.
PRÓLOGO. El MIEDO SE AVECINA: Un aperitivo estupendo, siempre he tenido debilidad por los prólogos que rompen la cuarta pared y juegan un poco con el lector. Yo tuve la suerte de leermelo en la playa, pero, de haberlo hecho de noche, seguro que hubiese sentido ese “escalofrío en la nuca”. - DESAYUNO
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PRÓLOGO. El MIEDO SE AVECINA: Un aperitivo estupendo, siempre he tenido debilidad por los prólogos que rompen la cuarta pared y juegan un poco con el lector. Yo tuve la suerte de leermelo en la playa, pero, de haberlo hecho de noche, seguro que hubiese sentido ese “escalofrío en la nuca”. - DESAYUNO DE CUERVOS: Un buen relato para abrir antología, dejando claro que el tema “más allá” va a ser abordado no sólo desde diversas temáticas sino con estilos narrativos bastante variados. El alejamiento del narrador beneficia a la primera parte de la historia al convertir al lector en un vouyeur que espía las andanzas de los protagonistas sin llegar a establecer un vínculo emocional con ellos (ni positivo ni negativo) para solo interesarse por el devenir de la historia. Sin embargo, este distanciamiento tal vez juegue un poco en contra del final restándole un poco de fuerza. Como último apunte, muy interesante el juego que establece con la mitología. - LA RESURRECCIÓN: Un relato que para mí, va claramente in crescendo; la primera parte se resiente un poco de la cortedad de espacio con la que hay que trabajar y bombardea mucha información en poco tiempo, haciendo que el lector tarde un poco en conectar con el protagonista. El segundo tramo, en cambio, al primar más la acción, gana en intensidad, hasta derivar en un final inesperado pero estupendo, totalmente coherente con el dolor que reconcome al protagonista. La conversación con el “guardián de la puerta” muy lograda. - EL SUEÑO DE LA MOMIA: Un relato con un estilo muy cuidado, casi poético, que en una narración tradicional en primera persona quedaría excesivo, pero que en este caso pega por completo con la profesión y personalidad ( un tanto “romántica” por lo que se entreve) del narrador/ recopilador de la historia. Se agradece, también, que se de aporte algo diferente a un personaje, como es el de la momia, que tiende a caer, con pequeñas variaciones, en los mismos lugares comunes. - REÑIDERO: Uno de los relatos que más he disfrutado. El estilo se adecua por completo a la historia y al narrador de la misma y la recreación atmosférica es magnífica; el lector se mete desde las primeras líneas dentro de la arena de ese particular circo. Muy bueno todo el detalle de las almas, dan ganas de conocer más historias relacionadas con El Santero. - LA OSCURIDAD VIVE ALLÍ: Una historia que se adentra en el terreno de las anécdotas personales y como tal se beneficia del estilo directo y sin florituras de la protagonista, quizá abusa un poco del uso de los adverbios terminados en –mente y de alguna repetición de palabras y estructuras y, dado el estilo narrativo, hubiese agradecido algún momento de ruptura de la cuarta pared. Aunque esto último es una apreciación muy personal. Por lo demás, todo un acierto que e misterio sobre lo que llegó a ver la chica permanezca sin resolver. - SOLA: Un relato con un tono más frío de lo que acostumbro a leer en su autor, sin embargo, dada la resolución final creo que beneficia a la historia. Directo y dinámico creo que tiene uno de los finales más deliciosamente crueles con los que me he topado últimamente. - ENTRE LÍNEAS: Un relato muy paranoico que he disfrutado un montón; me ha despertado la sonrisa maliciosa con la referencia a los “psicólogos” de algunas revistas, pero sobre todo, me sentido bastante identificada con el detalle de los personajes “cobrando vida”. Por ahora ninguno de los míos ha llegado a tanto, pero, creo que quien más y quien menos de los que nos dedicamos, aunque sea por afición, a esto de escribir, nos encontramos un día con un personaje que se nos rebela y decide andar un camino distinto al que le teníamos trazado. Junto con este detalle, me ha gustado la ambigüedad con la que juega todo el tiempo, con el hecho de que es un poco cada lector con sus circunstancias, quien se decante hacia una explicación u otra. - WELCOME TO AMERICA, WELCOME TO HELL: Un relato que, pese a que se intuye por dónde puede evolucionar la trama, no es por eso menos impactante. La naturalidad y familiaridad con los que se narran los preparativos de la caza ( que intuyes no será de venados) , genera incomodidad e inquietud en el lector. Y esa sensación va en aumento con la actitud permisiva de los guardas o la narración de la propia caza, vista por los ojos del cazador. El final tiene un halo de justicia poética que se agradece bastante. - NARAKA: Un relato muy visual y distinto, con un aire de leyenda bastante trabajado. Me parece un acierto que sea una de esas historias que genera más preguntas de las que responde y lo abrupto de su final, ir un poco más allá hubiese restado fuerza a un conjunto muy sólido. - CONSECUENCIAS DEL ENCUENTRO CON LAS FLAMAS DE S'AIME: Este relato me ha dejado con ganas de más; tanto de conocer vivencias anteriores de los espiritistas como de haber sabido algo más sobre las flamas mismas. De todas formas, es no implica que no vea como un acierto el hecho de que la información de vaya dosificando con cuenta gotas a llegar a un final bastante macabro que me ha encantado. - BOTAS GRANDES Y ROTAS: Lo primero que cabe destacar de ese relato es su ambientación en un contexto casi de ciencia ficción que contrasta con la conversación desarrollada en el tramo medio del relato, cercana al horror costumbrista. De nuevo, la ambigüedad de cierto detalle del final se convierte en una baza a favor de la historia. - CRUELDADES DEL AZAR: Nunca es fácil hablar del relato de una. Esta historia, en concreto, me la platee como un pequeño reto personal, pues pese a ser, como lectora, aficionada al género, y haber escrito narraciones de terror, jamás había tocado el tema de los fantasmas, dado que me imponía respeto. Me la salió una historia con la que estoy bastante contenta, tal vez porque tuve la suerte de encontrarme con una protagonista con la que conecté, pese a que tiendo a distanciarme de mis personajes
Piezas desequilibradas
Así, Piezas Desequilibradas, como su nombre puede hacernos intuir, es ( salvo en el caso del último relato de la compilación) un compendio de historias protagonizadas por personajes en cuyo interior siempre hay algo que no funciona del todo bien. No son el Mal encarnado, el "desequilibrio" en cuesti ... (continue)
Así, Piezas Desequilibradas, como su nombre puede hacernos intuir, es ( salvo en el caso del último relato de la compilación) un compendio de historias protagonizadas por personajes en cuyo interior siempre hay algo que no funciona del todo bien. No son el Mal encarnado, el "desequilibrio" en cuestión bien puede ser una simple fobia que marca la conducta de quien la sufre; de hecho, es imposible encontrar a un personaje que pueda ser calificado de malvado, al menos, entre los citados roles protagónicos. Tampoco son monstruos "clásicos", ni apenas elementos puramente fantásticos, el mal está en nuestra sociedad; en la realidad que nos rodea;está en las drogas; en los programas de testimonios que se nutren de las miserias humanas, en la incomprensión, en un mundo que acepta cualquier barrabasada como arte, si se lo envuelven en el paquete adecuado; en nuestra propia mente. El "monstruo" con el que nos encontramos es esa "pieza desequilibrada" , aquellos a los que muchas veces etiquetamos de perdedores. De haber sido sometidos a las circunstancias ambientales o a los estímulos apropiados, nosotros mismos podríamos ser ese monstruo. Y es por eso, y por algunos momento puntuales de crudeza, que Piezas Desequilibradas puede no ser una antología adecuada para los lectores de estómago sensible.
http://canarionegro.blogspot.com/2011/06/resena-piezas-…
Cuentos inhumanos
Cuentos Inhumanos se perfila como un producto diferente desde su misma presentación. Para empezar, huye de las portadas más abigarradas y coloristas, en favor del blanco roto, que recuerda a un lienzo, sobre el que destaca la maravillosa y compleja ilustración que sirve de portada y en la que tienen ... (continue)
Cuentos Inhumanos se perfila como un producto diferente desde su misma presentación. Para empezar, huye de las portadas más abigarradas y coloristas, en favor del blanco roto, que recuerda a un lienzo, sobre el que destaca la maravillosa y compleja ilustración que sirve de portada y en la que tienen representación, más o menos evidente, los distintos cuentos que componen la antología. Después tenemos la contraportada, una sinopsis en las que los propios autores manifiestan la imposibilidad, tras cerca de una decena de intentos, de dar una sinopsis que pueda definir lo que este libro oculta en su interior. Luego, aunque pueda chocar que resalte tal cosa, está su peso, bastante mayor de lo que uno espera en un volumen relativamente fino, pero es que las ilustraciones que forman parte de este libro requieren un papel a su altura y Saco de Huesos ha sabido dárselo.
¿Qué hay sobre el contenido? , podéis preguntaros. Pues una primera forma de definirlo sería que está a la altura de su continente y no solo en calidad. Lo segundo, confirmar que los autores no estaban en absoluto desacertados a la hora de afirmar que era difícil dar una semblanza de lo que esta recopilación alberga en su interior. Podría decirse que el término " antología" se queda corto para definir este producto, inexacto, aunque tampoco podemos calificarlo de "fix-up" , los relatos no son un retales de una mega historia común. Aunque se le acerca. No hay una gran trama que lo interconecte todo, pero si una unidad entre relatos que va más allá de que todos sean historias ilustradas, hay algo más, una cualidad onírica, tanto en la narrativa como en los maravillosos dibujos surrealistas que la acompañan, también cierto halo de insanía, de asomarse al mal que anida en nuestro interior, más acentuado en unos relatos que en otros. Por eso, la lectura de estos Cuentos Inhumanos recuerda más a una noche de sueños especialmente vividos y heterogéneos que a nada, salvo tal vez las maravillosas escenas oníricas que Salvador Dalí diseñara para Recuerda, de Alfred Hitchcock. Esta semejanza se acentúa al ser algunas de las piezas escenas más que relatos en el sentido más clásico de la palabra.
Esta cualidad de relatos fuertemente ligados los unos con los otros hacen que, en opinión de quien esto suscribe, sea sino erróneo, si un tanto incompleto abordar el un análisis de esta antología despiezándola; se pierde la perspectiva global, como un mosaico que fuésemos viendo tesela a tesela Por eso, prescindiré de analizar cada relato por separado y me limitaré a esbozar más adelante los que más poso me han dejado.
Como conjunto, podía decirse que Cuentos Inhumanos es un libro de digestión lenta. Se lee con agrado, se devora incluso, pero, como un buen vino, lo empezamos a apreciar en su justa medida cuando notamos el retrogusto que nos ha dejado en el paladar. Si lo dejamos macerar en nuestra memoria nos damos cuenta de que algunos relatos que nos pasaron un tanto desapercibidos en la lectura, son ahora unos de los que más poso nos han dejado, y para bien. Es algo que me ocurrió también tras leer Alarido de Dios. El estilo directo contundente y desprovisto de artificios de Vilar-Bou logra que su obra se lea con rapidez, pero también que perdure en nuestra memoria y, solo a partir de ese momento, comencemos a apreciar todo el subtexto que contiene. Las ilustraciones que acompañan cada relato acentúan esa sensación de perdurabilidad, de retrogusto artístico, impactándonos y anidando en nuestra memoria, convirtiendo la lectura de este libro en una experiencia casi única.
Tal vez por eso no sea un libro para todos los públicos, pero merece la pena intentar darle una oportunidad a esta obra tan singular.
PROFANANDO EL SUEÑO DE LOS MUERTOS
Profanando el Sueño de los Muertos, no es un análisis del cine de terror patrio, sino un análisis exhaustivo de todo el cine fantástico en nuestro país. O lo que les lo mismo, una obra en la que tienen cabida tanto Macelino, pan y vino, como la saga de Waldemar Danisky, pasando por El Sonido de la M ... (continue)
Profanando el Sueño de los Muertos, no es un análisis del cine de terror patrio, sino un análisis exhaustivo de todo el cine fantástico en nuestro país. O lo que les lo mismo, una obra en la que tienen cabida tanto Macelino, pan y vino, como la saga de Waldemar Danisky, pasando por El Sonido de la Muerte.
Profanando el sueño de los muertos es,por tanto, y gracias a este enfoque y a su notable calidad, una de esas obras que se merece un hueco en el "fondo de estantería" del aficionado al género, especialmente de aquellos que seguimos en fase de aprendizaje sobre el mismo.
Lo primero que es preciso señalar, no obstante, es que no estamos ante un glosario de películas, ni nada que se le parezca, tampoco es un compendio de reseñas de obras fundamentales del género, por lo que no es uno de esos libros que podamos extrapolar como "guía cinematográfica" , el menos de un modo directo ( que si indirecto). Profanando el Sueño de los Muertos es, ante todo, un ensayo sobre el cine de género en nuestro país,. desde la perspectiva de su evolución histórica, dando primacía a los autores y obras principales de cada periodo. Aunque, no están ausentes del mismo obras menores, surgidas muchas veces a la estela de películas de renombre o , incluso, fundacionales, erigiéndose de este modo Profanando el Sueño de los Muertos como una obra de una densa en información, pero que nos es presentada en una forma amena y cuidada a un tiempo que hace que la lectura siempre sea agradable y perdamos la noción de estar leyendo "un estudio": El que Sala se muestre como un crítico que, si bien no se corta cuando tiene que dar una opinión negativa sobre una obra, no caiga nunca en los excesos o las descalifcaciones, también facilita bastante la digestión de esta obra, ya que el lector nunca verá "agredidos" sus gustos.
¿Cómo se articula este ensayo arriba mencionado? Al menos en mi opinión, de un modo que permite estructurar la información de un modo conciso , lógico y, al menos para mí, cómodo. Sala realiza una primera división, como ya he comentado, por periodos históricos, que coinciden exactamente con décadas, pero casi , casi. Luego, cada capítulo tiene subapartados que bien analizan una corriente propia de la época, bien la obra de un director concreto , desarrollada dentro de ese periodo, que resulta fundamental para la evolución del género. En estos últimos casos, se analizan también, con mayor o menor profusión, obras surgidas a la estela del mencionado creador o más o menos paralelas a estas. Las semblanzas de películas que van surgiendo a lo largo del ensayo, si bien tienen una orientación "critica", están también centradas en situar cada obra dentro de su contexto autoral, histórico, artístico incluso, e, incluso, en su peso dentro de la evolución del género en España. Lo causará que al lector que se acerqué a este ensayo, pueda picarle el gusanillo de realizar por su cuenta un acercamiento diferente a películas ya vistas, amén de descubrir alguna nueva o entender mejor el resultado final de otras.
La estructura, como ya digo, resulta idónea para ver el fantástico español en perspectiva, si bien tiene como contraprestación el obligar al autor a "partir" la obra de algunos directores en varios capítulos ( como Alex de la Iglesia o Agustín Villaronga) , lo que puedo no gustar a todo el mundo. Aunque, personalmente, se me antoja una decisión acertada, dado el enfoque histórico del libro.
Texturas del miedo
No se dejen engañar por el achuchable “animalico” que protagoniza la portada de esta obra. Texturas del Miedo es una antología de relatos de terror no un tratado sobre catedrales góticas. Aunque lo que sí es cierto es que la gárgola bien puede servir de metáfora de lo que encontraremos dentro de las ... (continue)
No se dejen engañar por el achuchable “animalico” que protagoniza la portada de esta obra. Texturas del Miedo es una antología de relatos de terror no un tratado sobre catedrales góticas. Aunque lo que sí es cierto es que la gárgola bien puede servir de metáfora de lo que encontraremos dentro de las tapas de este libro:, terror, y del bueno, presentado con un estilo tan cuidado como florido, un poco recargado en ocasiones, pero asombrosamente armonioso, cual imponente catedral.
Conozco a Nacho Cid desde hace un tiempo, hemos coincido en proyectos comunes como (Per)versiones y en algunas antologías como el Beso, sin olvidar que forma parte del equipo de Los Zombies no saben leer, publicación con la que colaboro como crítico de cine. Toda esta experiencia no solo me ha servido para conocer a un tipo estupendo, sino también a uno de los escritores que más admiro. No obstante, ninguna de estas dos circunstancias, y desde luego no la primera, condicionará esta reseña.
Dejando esto claro, procedamos al análisis del libro en sí.
La primera impresión general que uno tiene al leer la última página de este libro es que estamos ante un compendio de relatos con una calidad global más que notable, algo muy, muy destacable si tenemos en cuenta que no solo nos encontramos ante un monográfico, sino que además es un monográfico de un autor joven. Lo segundo, lo bien distribuidos que están los relatos en cuanto a longitud, temática o ritmo. No es baladí esta última cuestión, creo que el efecto general de muchas antologías se ve perjudicado menudencias como colocar dos relatos con características similares muy juntos, o dos historias de gran longitud sin uno o dos relatos más cortos en medio para recobrar un poco de aliento. En esta antología esto no pasa, se lee con agilidad y con agrado, sin llegar a tener la molesta sensación de estar leyendo una variación sobre el relato anterior. Huelga decir, que esa sensación de heterogeneidad, no solo demuestra la habilidad del autor como compilador ( pues suya es la elección del orden, según creo) sino también da cuenta de la versatilidad de su pluma.
Teniendo esto claro, pasemos a dar unas breves notas sobre cada cuento.
El Placer de comer: Ya conocía este cuento del proyecto (Per)versiones. Cuentos Populares y me pareció una de las aproximaciones más sobrecogedoras y crueles de un cuento infantil. Durante todo el relato se respira una atmósfera densa, opresiva, el lector no puede dejar de leer, pero poco a poco va notando como un escalofrío, nada dulce, trepa poco a poco por su columna vertebral, hasta llegar a un final que puede gustar más o menos, pero que cierra la historia con coherencia. Es, sin duda, un relato genial, aunque en la misma base de su genialidad, está su Espada de Damocles. La historia de atrapa en la primera lectura, sí, lo mismo que su atmósfera, pero también pueden provocar que hasta el lector más curtido (entre los que me incluyo) pueda plantearse el realizar una relectura del mismo.Yo, de momento, llevo dos intentos vanos de realizar tal relectura desde que leí el cuento por primera vez para el citado proyecto (Per)versiones.
El quimérico autoestopista: Tras la claustrofobia del relato anterior, nos trasladamos a una historia más introspectiva pero mucho menos opresiva. Un cuento cortito, pero con mucho jugo, una historia que te atrapa y que te pide releerla para recrearte en los juegos que establece y en su final, que no desvelaré pero es de esos que te dejan con una sonrisilla cruel en los labios.
La Clase de las tres: Creo que cualquiera que haya estudiado una carrera y que haya tenido clases a horas tan desafortunadas como las que da nombre al título se sentiría un poco identificado con esta historia. Más ligero, al menos en apariencia, que los anteriores, este cuento es ante todo la catarsis en estado puro y la prueba de que el autor no solo es un mago de las atmósferas y un buen autor de obras introspectivas, sino que también tiene buena mano para las escenas más movidas.
La mujer violeta: Tal vez este sea el relato que menos me ha convencido de la antología. El estilo de la prosa vuelve a ser impecable, sin embargo, la trama en sí trabaja con mimbres más típicos del terror actual y la historia se hace, por tanto, más predecible. Por otro lado, y esto es muy personal, el estilo de dialogo desnudo, sin casi acotaciones, que usa el autor en este relato, no me termina de convencer, sobre todo por el peso que tienen los mismos en la historia. Por un lado, los diálogos más que integrase en la trama se abren como heridas en la prosa, no se integran; por otro al ser bastante “tipicos”, los personajes más que como tales, se ven como “roles” vacíos de humanidad y al lector puede llegar a no importarle el destino de los mismos, y por ende la historia en sí, al no llegar a verlos como clichés.
De repente mi casa se convirtió en un árbol de llagas. El primer relato largo de la antología. Una historia emparentada con el horror rural que tarda algo en entrar en calor pero que, cuando lo hace, se convierte en una montaña rusa de sensaciones que atrapa al lector cual mosca en una telaraña. De estilo algo menos barroco que otros integrantes de la selección, salvo un párrafo puntual, lo mejor de esta historia es el cuidado equilibrio que el autor logra entre crudeza y tacto y la atmósfera malsana que se intuye aún antes de que el horror estalle.
Como pequeño fallo, al igual que en el anterior, los diálogos fallan un poco, en parte por su desnudez, en parte porque tienen un tono más cinematográfico que literario y, juntando ambos elementos, no logran resultar del todo naturales. En ese aspecto, hay un monólogo que se hubiese visto beneficiado además, de algún punto y aparte para permitir respirar a personaje y lector y que el diálogo se “oyera” más natural.
Aún así, el relato brilla a gran nivel sobre todo en una impactante segunda mitad.
Alma de Cereal: Tal vez una de las piezas más emblemáticas de su autor desde que le valiera ganar el II Certamen Monstruos de la Razón en la categoría del Terror, premio del jurado. Poético, cruel, excesivo en algún momento puntual, es una pequeña delicatessen que merece la pena paladear con detenimiento. Al contrario que en sus dos precedentes, aquí los hidalgos fluyen a la perfección y delimitan con brillantez a los personajes que interactúan en la historia.
Cuando nos quedamos solos: Un cuento de horror con mimbres clásicos realmente delicioso. Atmosférico, sobrecogedor y con un final que se te queda calvado en la retina.
Lejano, salvaje Oeste: Otro de los relatos largos. No me explayaré mucho sobre él porque cualquier cosa que diga solo podría estropear la experiencia del lector. Solo recomendarles que se dejen llevar por la historia y la disfruten como yo la disfruté.
Feel de Horror Experience: Puede que no sea uno de los mejores, pero es uno de los que más he disfrutado. Un brillante juego sobre el horror en sí y con un toque cifi de lo más agradable.
Miedo: Otra pieza de tintes clásicos y con ciertas reminiscencias a leyendas patrias que podría trasladarse perfectamente al medio radiofónico para convertirse en un pequeño clásico del horror radiado.Si les gusta la experimentación, y no son de temperamento asustadizo, les propongo un juego: léanse esta historia justo antes de ponerse a dormir, así se saborea mejor.
Cayendo del cielo: Una historia de tintes Bergmanianos más cercana a la fantasía que al horror propiamente dicho, lo que también se traduce en un estilo menos barroco que el de otros cuentos. Como en la Mujer Violeta los diálogos tienen aquí un peso importante, pero, al contrario que en aquella, estás resueltos con verdadera maestría, lo que hace que la historia funcione y, por qué no decirle, toque un poco la fibra sensible del lector.
Nueva Carne: Otro relato que es mejor disfrutar con las menos referencias posibles. Solo cuatro palabras: humor negro del bueno.
Basilio Figueroa: Como en las buenas comilonas, Nacho se reserva lo mejor de su menú para el final. Más de cincuenta páginas que se leen de carrerilla por un lector que quedará tan maravillado como alucinado. Kafkiano, delirante, genial, un poco expresionista también, una experiencia única que no dejará indiferente a ningún lector.
Unos últimos apuntes rápidos. La Edición de Saco de Huesos resulta muy cuidada tanto en la forma, como en la revisión de los textos. Si pudiese achacarle un “pero” sería uno muy personal: podría ser interesante adjuntar la fecha de escritura de cada relato. No sé a otros lectores, pero al menos a mí me gusta analizar la evolución, temática o artística, que van teniendo los autores con el paso de los relatos y los años.
Horror hispano. Más allá
PRÓLOGO. El MIEDO SE AVECINA: Un aperitivo estupendo, siempre he tenido debilidad por los prólogos que rompen la cuarta pared y juegan un poco con el lector. Yo tuve la suerte de leermelo en la playa, pero, de haberlo hecho de noche, seguro que hubiese sentido ese “escalofrío en la nuca”.continue)
- DESAYUNO ... (
PRÓLOGO. El MIEDO SE AVECINA: Un aperitivo estupendo, siempre he tenido debilidad por los prólogos que rompen la cuarta pared y juegan un poco con el lector. Yo tuve la suerte de leermelo en la playa, pero, de haberlo hecho de noche, seguro que hubiese sentido ese “escalofrío en la nuca”.
- DESAYUNO DE CUERVOS: Un buen relato para abrir antología, dejando claro que el tema “más allá” va a ser abordado no sólo desde diversas temáticas sino con estilos narrativos bastante variados. El alejamiento del narrador beneficia a la primera parte de la historia al convertir al lector en un vouyeur que espía las andanzas de los protagonistas sin llegar a establecer un vínculo emocional con ellos (ni positivo ni negativo) para solo interesarse por el devenir de la historia. Sin embargo, este distanciamiento tal vez juegue un poco en contra del final restándole un poco de fuerza. Como último apunte, muy interesante el juego que establece con la mitología.
- LA RESURRECCIÓN: Un relato que para mí, va claramente in crescendo; la primera parte se resiente un poco de la cortedad de espacio con la que hay que trabajar y bombardea mucha información en poco tiempo, haciendo que el lector tarde un poco en conectar con el protagonista. El segundo tramo, en cambio, al primar más la acción, gana en intensidad, hasta derivar en un final inesperado pero estupendo, totalmente coherente con el dolor que reconcome al protagonista. La conversación con el “guardián de la puerta” muy lograda.
- EL SUEÑO DE LA MOMIA: Un relato con un estilo muy cuidado, casi poético, que en una narración tradicional en primera persona quedaría excesivo, pero que en este caso pega por completo con la profesión y personalidad ( un tanto “romántica” por lo que se entreve) del narrador/ recopilador de la historia. Se agradece, también, que se de aporte algo diferente a un personaje, como es el de la momia, que tiende a caer, con pequeñas variaciones, en los mismos lugares comunes.
- REÑIDERO: Uno de los relatos que más he disfrutado. El estilo se adecua por completo a la historia y al narrador de la misma y la recreación atmosférica es magnífica; el lector se mete desde las primeras líneas dentro de la arena de ese particular circo. Muy bueno todo el detalle de las almas, dan ganas de conocer más historias relacionadas con El Santero.
- LA OSCURIDAD VIVE ALLÍ: Una historia que se adentra en el terreno de las anécdotas personales y como tal se beneficia del estilo directo y sin florituras de la protagonista, quizá abusa un poco del uso de los adverbios terminados en –mente y de alguna repetición de palabras y estructuras y, dado el estilo narrativo, hubiese agradecido algún momento de ruptura de la cuarta pared. Aunque esto último es una apreciación muy personal. Por lo demás, todo un acierto que e misterio sobre lo que llegó a ver la chica permanezca sin resolver.
- SOLA: Un relato con un tono más frío de lo que acostumbro a leer en su autor, sin embargo, dada la resolución final creo que beneficia a la historia. Directo y dinámico creo que tiene uno de los finales más deliciosamente crueles con los que me he topado últimamente.
- ENTRE LÍNEAS: Un relato muy paranoico que he disfrutado un montón; me ha despertado la sonrisa maliciosa con la referencia a los “psicólogos” de algunas revistas, pero sobre todo, me sentido bastante identificada con el detalle de los personajes “cobrando vida”. Por ahora ninguno de los míos ha llegado a tanto, pero, creo que quien más y quien menos de los que nos dedicamos, aunque sea por afición, a esto de escribir, nos encontramos un día con un personaje que se nos rebela y decide andar un camino distinto al que le teníamos trazado. Junto con este detalle, me ha gustado la ambigüedad con la que juega todo el tiempo, con el hecho de que es un poco cada lector con sus circunstancias, quien se decante hacia una explicación u otra.
- WELCOME TO AMERICA, WELCOME TO HELL: Un relato que, pese a que se intuye por dónde puede evolucionar la trama, no es por eso menos impactante. La naturalidad y familiaridad con los que se narran los preparativos de la caza ( que intuyes no será de venados) , genera incomodidad e inquietud en el lector. Y esa sensación va en aumento con la actitud permisiva de los guardas o la narración de la propia caza, vista por los ojos del cazador. El final tiene un halo de justicia poética que se agradece bastante.
- NARAKA: Un relato muy visual y distinto, con un aire de leyenda bastante trabajado. Me parece un acierto que sea una de esas historias que genera más preguntas de las que responde y lo abrupto de su final, ir un poco más allá hubiese restado fuerza a un conjunto muy sólido.
- CONSECUENCIAS DEL ENCUENTRO CON LAS FLAMAS DE S'AIME: Este relato me ha dejado con ganas de más; tanto de conocer vivencias anteriores de los espiritistas como de haber sabido algo más sobre las flamas mismas. De todas formas, es no implica que no vea como un acierto el hecho de que la información de vaya dosificando con cuenta gotas a llegar a un final bastante macabro que me ha encantado.
- BOTAS GRANDES Y ROTAS: Lo primero que cabe destacar de ese relato es su ambientación en un contexto casi de ciencia ficción que contrasta con la conversación desarrollada en el tramo medio del relato, cercana al horror costumbrista. De nuevo, la ambigüedad de cierto detalle del final se convierte en una baza a favor de la historia.
- CRUELDADES DEL AZAR: Nunca es fácil hablar del relato de una. Esta historia, en concreto, me la platee como un pequeño reto personal, pues pese a ser, como lectora, aficionada al género, y haber escrito narraciones de terror, jamás había tocado el tema de los fantasmas, dado que me imponía respeto. Me la salió una historia con la que estoy bastante contenta, tal vez porque tuve la suerte de encontrarme con una protagonista con la que conecté, pese a que tiendo a distanciarme de mis personajes