Reír al viento
by Sandra Barneda
(*)(*)(*)(*)( )(28)
«Dicen que todo el mundo viene a curar algo a Bali». Álex, una escritora exitosa de libros de autoayuda que reniega de sus propios manuales «cura-almas», aterrizará por casualidad en la Isla de los Dioses. Partida por la mitad, sin rumbo ni ilusión, decide abrirse a Bali y a sí misma. ¡La aventura de su vida! Entre veinteañeros surferos en busca de sexo, la inmensidad de una naturaleza que oxigena a los muertos, diosas budistas, seres espirituales y buscadores de su propio norte, Álex descubrirá la pócima mágica para desatrancar sus miedos. Conocerá a Blanca, una maestra espiritual que la orientará, a María y a Raquel, la integridad y la locura, dos hermanas españolas perdidas en la isla por diferentes motivos, buscando su camino. Y a Hera, una enigmática pintora que pondrá en jaque sus sentimientos. Una aventura interior para salir al exterior. Una isla que envuelve y escucha, cinco mujeres y un asesinato. Reír al viento es una novela de viaje con sutiles tintes de novela negra, de aventuras emocionales con cinco mujeres, un canto a la vida y a la necesidad de ser nosotros mismos y del coraje de perdernos para encontrarnos.

Reah 29's Review

Reah 29Reah 29 wrote a review
(*)(*)( )( )( )
Reír al viento es una novela que pertenece al difuso género de la autoayuda novelada. Es decir, cuando lees la sinopsis ya sabes que te va a tocar una dosis de felicidad positiva. Lo malo de esta novela es que tiene dosis demasiado grandes como para ser tolerables para una escéptica como yo.Y esa el la razón, por la que me ha resultado todo un tostón de primera.

Lo primero que he leído de su autora, Sandra Barneda, me ha resultado correcto aunque un tanto insulso. Su estilo de escritura es pragmático y llama la atención por su sencillez. Cuenta con una prosa armoniosa y simple, un lenguaje llano, exento de adornos y florituras y unas descripciones fantásticas, en lo referente a paisajes y costumbres de Bali, pero exageradas y pesadas, en los aspectos emocionales.
Los personajes me resultaron insustanciales, en especial, Alex, la protagonista, tediosa, con tendencia al egoísmo y excesiva, emocionalmente hablando. El resto del elenco están elaborados con mejor o peor suerte, pero ninguna logra desbancar a Alex del primer puesto del horror. Lo que si es cierto es que estamos ante un libro que no se limita a nombrar a los personajes secundarios, si no que los integra plenamente en la trama, sin abusar de su presencia o conseguir que tengan tramas secundarias independientes.

Reír al viento cuenta una historia, bastante más común de lo que pensamos, aunque no por ello deje de ser un peñasco. Y es que esta vez, partimos de Alex, escritora de libros de autoayuda que no se cree ni ella, que en plena crisis vital, decide separarse de su marido, plantar a su hijo y marcharse a Bali a cumplir vaya usted a saber que sueños. A partir de ahí, se despliega una trama bastante absurda, previsible y típica, consistente en una serie de causalidades, a cual más irreal, que la llevan a pasar por una especie de renovación existencial, rodeada de pijos con crisis neuróticas que pagan pastizales de dinero por resolver conflictos internos de manera más o menos ortodoxa. Entre medias, páginas y páginas de frases y mensajes positivos, similares a los que te podrías encontrar en un libro genuino de autoayuda, y un intento de trama policíaco que hace que te rías más que cualquier otra cosa. Y sigue así la cosa hasta el final, lleno de escenas lacrimógenas y persecuciones de objetivos positivos.

En suma, Reír al viento, es una novela prescindible, a la que le sobran fácilmente, 300 páginas, llenas de lo mismo de siempre sobre la vida, el amor y demás.
No lo recomiendo ni de broma, por lo pesado que resulta y lo poco que deja. Haters del género, mejor ni os acerquéis.
Reah 29Reah 29 wrote a review
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Reír al viento es una novela que pertenece al difuso género de la autoayuda novelada. Es decir, cuando lees la sinopsis ya sabes que te va a tocar una dosis de felicidad positiva. Lo malo de esta novela es que tiene dosis demasiado grandes como para ser tolerables para una escéptica como yo.Y esa el la razón, por la que me ha resultado todo un tostón de primera.

Lo primero que he leído de su autora, Sandra Barneda, me ha resultado correcto aunque un tanto insulso. Su estilo de escritura es pragmático y llama la atención por su sencillez. Cuenta con una prosa armoniosa y simple, un lenguaje llano, exento de adornos y florituras y unas descripciones fantásticas, en lo referente a paisajes y costumbres de Bali, pero exageradas y pesadas, en los aspectos emocionales.
Los personajes me resultaron insustanciales, en especial, Alex, la protagonista, tediosa, con tendencia al egoísmo y excesiva, emocionalmente hablando. El resto del elenco están elaborados con mejor o peor suerte, pero ninguna logra desbancar a Alex del primer puesto del horror. Lo que si es cierto es que estamos ante un libro que no se limita a nombrar a los personajes secundarios, si no que los integra plenamente en la trama, sin abusar de su presencia o conseguir que tengan tramas secundarias independientes.

Reír al viento cuenta una historia, bastante más común de lo que pensamos, aunque no por ello deje de ser un peñasco. Y es que esta vez, partimos de Alex, escritora de libros de autoayuda que no se cree ni ella, que en plena crisis vital, decide separarse de su marido, plantar a su hijo y marcharse a Bali a cumplir vaya usted a saber que sueños. A partir de ahí, se despliega una trama bastante absurda, previsible y típica, consistente en una serie de causalidades, a cual más irreal, que la llevan a pasar por una especie de renovación existencial, rodeada de pijos con crisis neuróticas que pagan pastizales de dinero por resolver conflictos internos de manera más o menos ortodoxa. Entre medias, páginas y páginas de frases y mensajes positivos, similares a los que te podrías encontrar en un libro genuino de autoayuda, y un intento de trama policíaco que hace que te rías más que cualquier otra cosa. Y sigue así la cosa hasta el final, lleno de escenas lacrimógenas y persecuciones de objetivos positivos.

En suma, Reír al viento, es una novela prescindible, a la que le sobran fácilmente, 300 páginas, llenas de lo mismo de siempre sobre la vida, el amor y demás.
No lo recomiendo ni de broma, por lo pesado que resulta y lo poco que deja. Haters del género, mejor ni os acerquéis.